Los médicos de AP se quejan de la "alta" burocratización de su trabajo, pero dicen tener un mejor acceso a las pruebas

Actualizado 18/11/2008 18:28:44 CET

Piden mejoras en la coordinación con otras especialidades y que los enfermeros empiecen a asumir sus nuevas competencias

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

La mayoría de los profesionales de la Atención Primaria considera "muy alto" el nivel de burocracia que tienen que enfrentar en su trabajo diario, aunque destacan, en los últimos años, ha mejorado su acceso a las pruebas diagnósticas, según dos encuestas realizadas este año por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) y presentadas hoy en Madrid por el presidente de la sociedad, el doctor Luis Aguilera.

En el marco de la presentación del XXVIII congreso que esta sociedad celebra desde mañana y hasta en domingo en Madrid con la participación del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, el responsable de semFYC denunció que, según la encuesta realizada a 2.182 médicos de familia de toda España sobre los cambios que han percibido en la AP, revela que el nivel de burocratización en los centros de salud "no sólo no se ha reducido, sino que en ocasiones supera al que había hace dos años".

En este sentido, los encuestados piden "mejoras en otros ámbitos, como la necesidad de contar con instrumentos más útiles para coordinarse con otras especialidades o la importancia de que el personal de enfermería empiece a asumir con más celeridad actividades que su capacitación profesional les permitiría llevar a cabo".

No obstante, los facultativos reconocen que se está produciendo "un avance en el acceso a más pruebas y aseguran que la medicina de familia continúa siendo de acceso "prácticamente inmediato" y en mayor medida que en la mayoría de países de nuestro entorno. En concreto, el 75% de estos médicos atienden al paciente en los dos primeros días desde la petición de cita para demandas no urgentes.

LAS DIFERENCIAS DE LA AP POR CC.AA.

Por otra parte, el doctor Aguilera presentó los datos de una encuesta sobre la marcha de la Estrategia AP-21 en cada comunidad autónoma, realizada por semFYC a profesionales nombrados por las sociedades federadas, los llamados 'informadores clave'. Estos encuestados denunciaron claras desigualdades en la prestación de los servicios de Atención Primaria en las diferentes zonas del país.

Para desarrollar este trabajo se analizaron los servicios de Cirugía Menor, informe de dependencia, atención al embarazo, Pediatría o testamento vital y se constató que en la Comunidad Valenciana y Castilla y León la financiación de estas prestaciones "no experimentaban mejoría alguna en ningún parámetro analizado".

En el acceso a pruebas como el ecocardiograma, la prueba de esfuerzo, la densitometría o la ecografía transvaginal, las mayores dificultades se sufren en Andalucía; Castilla y León; Galicia; la Comunidad de Madrid y Baleares. En el polo opuesto se encuentra Cataluña, con el mejor acceso de la AP a estas pruebas.

MADRID, UN "EJEMPLO DE DISPARIDAD"

Según esta encuesta, la Comunidad de Madrid es "un ejemplo de disparidad" en relación a financiación, formación, gestión, descentralización, cartera de servicios y desburocratización de la consulta dentro de una misma comunidad.

El informe denuncia "importantes diferencias" en aspectos como el acceso a pruebas diagnósticas, la ampliación de la oferta de servicios, el acceso a la historia clínica hospitalaria, la relación del médico de familia con otros especialistas o el acceso a la información sanitaria de interés.

El 74% de estos facultativos considera que la AP en Madrid ha empeorado en los últimos dos años --frente al 57% de doctores de otras comunidades con esa opinión-- y el 75% aseguró que sus expectativas para los próximos dos años son las de seguir empeorando, frente al 56% de los de otras comunidades.

A juicio del presidente de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (somamFYC), el doctor Paulino Cubero, esta encuesta refleja "el malestar de los médicos madrileños por el deterioro de la gestión sanitaria que se ha vivido desde las transferencias" a causa de la "politización" de las decisiones sobre los cargos de la sanidad, que han restado efectividad a las acciones.

"Los mensajes de los sucesivos equipos de gobierno han sido contradictorios e incoherentes, con cambios de orientación, sin completar ningún proyecto, desmontando una estructura asentada, pero sin ofrecer una alternativa estructurada y consensuada", criticó.

Considera que esta situación de malestar general ha alcanzado su máximo durante este otoño con las movilizaciones de profesionales, sociedades y sindicatos y que el desbloqueo de la mesa sectorial y la reactivación del Plan de Mejora de Atención Primaria 2006-2009 suponen ahora "una nueva oportunidad para devolver a los profesionales la responsabilidad sobre el futuro de la AP en Madrid".