El médico de familia puede ejercer una labor preventiva entre los pacientes fumadores, según experto

Actualizado 03/11/2011 18:37:28 CET

MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

El médico de Atención Primaria juega un papel trascendental en el tratamiento de la enfermedad pulmonar al ser el primer contacto que el paciente fumador tiene en el sistema sanitario, según el doctor José Antonio Quintano Jiménez, coordinador del Grupo de Respiratorio de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).

"Aunque este consulta por diversas patologías, el médico de familia puede comenzar una labor preventiva contra el tabaco, el mayor factor de riesgo de la EPOC, y no esperar a la intervención pasiva una vez las personas acuden con la enfermedad ya avanzada. En los estadios iniciales, cuando los pacientes tienen pocos síntomas o son asintomáticos, el médico de Atención Primaria, con una actitud de alerta, debe buscar la existencia ya de la enfermedad en los fumadores y practicar la espirometría, la prueba que muestra la existencia de la EPOC".

Así lo ha comentado el doctor Quintano en el marco del Congreso Nacional de SEMERGEN, que se celebra estos días en Oviedo y que se centra en la Guía de Práctica Clínica en Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), la Guía Española de la EPOC (GesEPOC), integrada en la Estrategia en EPOC del Sistema Nacional de Salud (SNS) y que genera unas recomendaciones actualizadas acerca de la atención integral del paciente con la enfermedad, en cuya elaboración han participado también los afectados.

Una vez diagnosticada la EPOC, con esta nueva guía, el médico de familia la va a abordar de una forma más individualizada y puede comenzar el tratamiento precozmente para frenar la evolución de la enfermedad.

Según el doctor Quintano, en esta guía "se actualizan los contenidos de las recientes guías en EPOC con arreglo a los múltiples avances que han surgido en los últimos años, fundamentalmente la aproximación al paciente basada en fenotipos. Los pacientes se diferencian en cuanto a sus parámetros clínicos; con ellos se pueden definir varios fenotipos que en la nueva GesEPOC van a quedar reducidos a tres".

Así, según ha informado el doctor Julio Ancoechea Bermúdez, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario La Princesa de Madrid, GesEPOC cuenta con tres áreas de actuación: "científico - médica (encargada de elaborar una normativa innovadora dirigida al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad y sus diferentes fenotipos), área de pacientes (resaltando el papel activo y crucial del paciente y de sus cuidadores en el proceso asistencial) y un área de difusión - comunicación".

LA EPOC SUPONE EL 6,5% DE TODAS LAS ALTAS HOSPITALARIAS

El impacto que la EPOC genera sobre el SNS español es importante. Según datos de la Encuesta de Morbilidad Hospitalaria, la EPOC supone el 9,3 por ciento del total de altas hospitalarias por enfermedades del aparato respiratorio en mujeres y el 28,2 por ciento en varones, el 6,5 por ciento de todas las altas hospitalarias y el 42,5 por ciento de las altas de causa respiratoria.

"Se estima que los gastos totales asociados a la EPOC equivalen al 0,2 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) español. La partida más importante del gasto atribuible a la EPOC corresponde a los gastos hospitalarios (40-45%), seguida del gasto en medicamentos (35-40%) y las visitas y pruebas diagnósticas (15-25%)", ha especificado el doctor Ancoechea.

Además, según el estudio epidemiológico más actual en España, el EPI-SCAN, se puede decir que 2.185.764 españoles (1.571.868 hombres y 628.102 mujeres) padecen EPOC con edades comprendidas entre 40 y 80 años. "Dado que el 73 por ciento no están diagnosticados, puede decirse que más de 1.595.000 españoles aún no saben que padecen la enfermedad y, por tanto, no reciben ningún tratamiento", ha añadido el experto.

El perfil del paciente con EPOC es mayor de 50 años, exfumador o fumador, que presenta tos, expectoración y disnea manifiesta con los esfuerzos. Los síntomas suelen empeorar una o más veces al año, lo que deteriora la musculatura y produce pérdida de peso y otras comorbilidades, además de reducir la calidad de vida.

La detección precoz es esencial para evitar las complicaciones propias de la enfermedad, por lo que la labor del profesional de Atención Primaria es clave. El perfil de riesgo es el de una persona mayor de 40 años que lleva más de diez fumando, que no refiere síntomas o no les da importancia -tos matutina que achaca al tabaco, más catarros anuales, etc.-. "Estos pacientes no suelen consultar al médico por el problema respiratorio o solo con los empeoramientos catarrales. En estas personas, al realizar una espirometría, una de cada cuatro padece EPOC", ha apuntado el doctor Quintano.

La evolución de esta prevalencia va a depender de los efectos del tabaquismo y el envejecimiento paulatino de la población. Por tanto, teniendo en cuenta la alta tasa de personas fumadoras -hasta el 26,4% de la población mayor de 16 años fuma- se prevé que en España, tal y como señala la nueva guía, la enfermedad alcanzará categoría de epidemia en las próximas décadas.