Un medicamento contra la epilespia, prometedor para la prevención de los tinnitus

Actualizado 28/05/2013 13:20:31 CET

MADRID, 28 May. (EUROPA PRESS) -

Un medicamento contra la epilepsia se muestra prometedor en un modelo animal en la prevención de los tinnitus o acúfenos que se desarrollan después de la exposición a ruidos fuertes, según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos). Los resultados, publicados esta semana en la versión digital de 'Proceedings of the National Academy of Sciences', revelan por primera vez la razón de esta enfermedad crónica debilitante.

Se estima que entre un 5 y un 15 por ciento de los norteamericanos oyen silbidos, chasquidos, sonidos fantasmas rugientes y otros, que normalmente son inducidos por la exposición a ruidos muy fuertes, ha aseverado el investigador principal, Thanos Tzounopoulos, profesor asociado y miembro del grupo de investigación sobre audición en el Departamento de Otorrinolaringología de la Facultad de Medicina de Pitt.

"No hay cura para esta enfermedad y las terapias actuales, como los audífonos no proporcionan alivio para muchos pacientes. Esperamos que mediante la identificación de la causa subyacente podamos desarrollar intervenciones eficaces", ha comentado.

El equipo se centró en un área del cerebro que es el hogar de un importante centro auditivo llamada núcleo coclear dorsal (DCN). A partir de investigaciones previas en un modelo de ratón, sabían que el tinnitus se asocia a hiperactividad de las células DCN, incluso cuando no hay sonido real de percibir. En los nuevos experimentos, echaron un vistazo de cerca a las propiedades biofísicas de los canales diminutos, llamados KCNQ, a través del cual los iones de potasio se desplazan dentro y fuera de la célula.

"Encontramos que los ratones con tinnitus tienen células DCN hiperactivas debido a una reducción en la actividad de los canales de potasio KCNQ. Estos canales KCNQ actúan como eficaces frenos que reducen la excitabilidad o la actividad de las células neuronales", ha explicado Tzounopoulos.

En el modelo, los ratones sedados fueron expuestos de un oído a un sonido de 116 decibelios, como el volumen de la sirena de una ambulancia, durante 45 minutos, lo que se había demoestrado en trabajos anteriores que llevaba al desarrollo del tinnitus en el 50 por ciento de los ratones expuestos.

Tzounopoulos y su equipo probaron si un fármaco aprobado por la agencia norteamericana del medicamento (FDA, en sus siglas en inglés) contra la epilepsia llamado retigabina mejora específicamente la actividad del canal KCNQ y podría prevenir el desarrollo del tinnitus. En los expuestos al ruido dos veces al día durante cinco días alrededor de 30 minutos, la mitad recibió inyecciones retigabina.

Los investigadores encontraron que los ratones que fueron tratados con retigabina inmediatamente después de la exposición al ruido no desarrollaron tinnitus. De acuerdo con estudios anteriores, el 50 por ciento de los ratones expuestos al ruido que no fue tratado con el fármaco exhibe signos de comportamiento de la condición.

"Este es un hallazgo importante que une a las propiedades biofísicas de un canal de potasio con la percepción de un sonido fantasma. El tinnitus es una canalopatía y estos canales KCNQ representan una nueva diana para el desarrollo de fármacos que bloquean la inducción del tinnitus en los seres humanos", ha apostillado.

La familia de KCNQ está compuesta por cinco subunidades diferentes, cuatro de las cuales son sensibles a la retigabina. "Un medicamento podría ser una estrategia preventiva muy útil para los soldados y otras personas que trabajan en situaciones donde es probable la exposición al ruido muy fuerte. También podría ser útil para otras condiciones de percepciones fantasmas, como el dolor en un miembro que ha sido amputado", ha zanjado el principal investigador.