Actualizado 14/12/2010 16:27 CET

La mayoría de los incidentes adversos con las tecnologías de la salud se pueden prevenir

Hay que realizar un mantenimiento adecuado y realizar un buen uso

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

La mayoría de los incidentes adversos en los que se encuentran implicadas las tecnologías de la salud se pueden prevenir con un mantenimiento adecuado y asegurándose de la pertinencia y buen uso de las mimas, según el presidente de la Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica (SEEIC), Jesús Manzanares.

En esta linea apunta el artículo 'Top Ten Technology Hazards for 2011', publicado por el Instituto ECRI, la principal organización independiente de ámbito mundial dedicada a la evaluación y perfeccionamiento de la tecnología sanitaria.

Para el presidente de la SEEIC, una de las principales conclusiones de este documento "es que no sólo debemos asegurarnos muy bien de qué tecnologías se utilizan, tampoco podemos olvidarnos de realizar el mantenimiento adecuado, y asegurarnos de que las tecnologías auxiliares son las pertinentes".

Uno de los potenciales riesgos de la tecnología sanitaria se refiere a las sobredosis de radiación y otros errores en los tratamientos de radioterapia.

Aunque la incidencia de estos errores es "baja", debe tenerse en cuenta que dichas incidencias "no siempre son reportadas". "Estos errores suelen ser la aplicación de dosis erróneas, tratar al paciente en la zona equivocada o tratar al paciente equivocado", indican.

Según el secretario de la SEEIC, José Ramón Román, "en España, desde el incidente con el acelerador lineal en Zaragoza en 1990, este tema es especialmente seguido por los profesionales, tanto por los radiofísicos hospitalarios --figura obligatoria en los centros a raíz de este suceso-- como por los profesionales de Electromedicina, quienes todavía necesitan de una regulación definitiva".

ACCIDENTES CON ALARMAS

En segundo puesto se sitúan los incidentes con alarmas, siendo las de monitorización y ventilación las más comunes. Según se expone en el informe, "se trata de incidencias muy frecuentes, pero con consecuencias que pueden llegar a ser muy graves".

Otro peligro que puede ser provocado por la tecnología sanitaria es el producido por una dosis alta de radiación cuando un paciente se está sometiendo a un TAC. El peligro estriba en que esta sobre-exposición puede aumentar el riesgo de padecer cáncer.

Según un estudio de 2009 al que se hace referencia en el artículo, se estima que 29.000 casos de cáncer podrían estar relacionados con pruebas de TAC realizadas en Estados Unidos durante el año 2007.

La nuevas generaciones de TACs pueden conllevar unas diferencias de dosis de radiación de un modelo a otro de hasta 100 dosis.

Dice Román que en España están "proliferando equipos que aportan mayor rapidez en los estudios, pero dónde no siempre está justificado el aumento de la radiación a los pacientes".

PERDER DATOS

Uno de los errores más comunes que se pueden asociar a convergencia de la tecnología médica y la de la información es que haya una pérdida de datos, lo que puede llevar a errores de diagnóstico, la aplicación de un tratamiento inadecuado o la necesidad de repetir la prueba.

Desde la SEEIC ya se planteó el desafío que suponía la generalización de la historia clínica electrónica en todos los centros sanitarios españoles, reto que se marcó para 2009.

El secretario de la SEEIC recuerda que la nueva normativa europea sobre dispositivos médicos entró en vigor en marzo de este año y que recoge "que el software de diagnóstico y almacenamiento de imágenes se convierte en un dispositivo médico, con sus mismas garantías y pruebas antes de su puesta en el mercado con pacientes, lo que contrasta con los numerosos diseños propios de software que están realizando las Comunidades Autónomas sin las suficientes garantías previas".

También "siguen siendo frecuentes" los problemas con los conectores luer (como los de las llaves de tres vías) o la sobre-sedación durante el uso de bombas analgésicas, son otros de los potenciales peligros recogidos en este listado.

FALLOS CON LOS DESFIBRILADORES

Las lesiones producidas por pinchazos con agujas cada año son "numerosas", a pesar de la aplicación de dispositivos de seguridad y de la importancia que se ha dado a la formación en los últimos 20 años, a lo que se suma que la mayoría de los hospitales tienen programas para abordar la seguridad en la utilización de objetos punzantes, según expone el Instituto ECRI en su informe.

El último punto que se recoge en el artículo es el referido a los fallos en los intentos de resucitación de emergencia con desfibriladores. En este sentido, el mantenimiento y la vigilancia de estos aparatos es "fundamental" dado que, en algunos casos, "se ha sabido que el fallo residía en un aspecto tan simple como que la batería no estaba cargada".

Según el presidente de la SEEIC, desde esta organización están "insistiendo, desde hace tiempo, en la necesidad de que este mantenimiento se cumpla". "De ahí la importancia de que las tareas de mantenimiento se realicen por personal cualificado y formado en tecnologías sanitarias, como es el caso de los expertos en Electromedicina e Ingeniería Clínica", afirma.

DIFERENCIAS POR CC.AA.

"Desde nuestra sociedad científica hemos abogado por la instalación de numerosos equipos en muchos puntos de la geografía española, pero nos estamos olvidando de ellos", dice.

En este sentido, Román añade que, "dentro de los propios desfibriladores, hay productos que deben ser remplazados cada ciertos meses, no siendo operativo el equipo si está caducado".

"Los equipos médicos necesitan cuidados y ajustes continuos para rendir al máximo, así como un equipo de expertos detrás, algo que en muchas comunidades autónomas se está olvidando", denuncia.