Más de la mitad de las evaluaciones de riesgos de las empresas no comprenden la protección a maternidad o lactancia

Actualizado 26/01/2010 13:37:27 CET

PAMPLONA, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

El 57 por ciento de las evaluaciones de riesgos que realizan las empresas navarras no contemplan los riesgos específicos referidos a la protección a las trabajadoras embarazadas y a las que eligen después la lactancia natural, según un estudio realizado en 2009 por el departamento de Salud Laboral de UGT, principalmente en pymes del sector industrial.

El estudio revela que, en el mejor de los casos, el 43 por ciento de las evaluaciones que sí los incluyen no pasan de ser un análisis "somero", que únicamente recoge unas "mínimas" recomendaciones, sin que consten los riesgos que pueden ser perjudiciales para la madre, el feto o el lactante.

La responsable de Salud Laboral de UGT, María José Latasa, afirmó en rueda de prensa que "hay que mejorar la situación considerablemente" y abogó por "proteger a la mujer embarazada y a la mujer que apuesta por la lactancia natural". "La población cada vez está más envejecida en Navarra, tienen que nacer más niños, para las mujeres que se lanzan el embarazo es como un reto, por lo tanto hay que proteger esa decisión y ese embarazo", dijo.

UGT ha editado una Guía de Prevención de Riesgos Laborales en Maternidad y Lactancia Natural con el objetivo de informar sobre la actuación en el caso de que el trabajo suponga riesgo para el embarazo o la lactancia natural, además de concienciar a las empresas de la importancia de la evaluación de estos riesgos.

Según consta en el estudio presentado por UGT, aunque no existe una obligación legal, el 87 por ciento de las mujeres embarazadas comunican a la empresa su estado de gestación. No comunicar dicho embarazo hasta momentos avanzados del estado de gestación responde en algunos casos a que las trabajadoras creen que puede peligrar su puesto de trabajo debido a que están contratadas de manera temporal o al en otros casos al desconocimiento de que puedan existir riesgos o de que haya protección legal que las ampara.

El estudio revela que una vez que la trabajadora ha comunicado su embarazo a la empresa, sólo un 19 por ciento de éstas cuentan con un protocolo de actuación y un 43 por ciento le informa de los riesgos de su puesto de trabajo entregándole bien una lista con recomendaciones, bien una ficha informativa con una enumeración genérica de los riesgos.

Sólo en el 31 por ciento de los casos se adapta el puesto de trabajo, que puede consistir en proveer el puesto de una silla ergonómica o pautar descansos de manera periódica, entre otras medidas, para que la mujer embarazada pueda seguir trabajando, "puesto que no es una enferma, sino una persona sensible", señaló Latasa.

Además, otro 32 por ciento de las empresas reubican a la trabajadora en puesto exento de riesgos, un puesto que figura en una lista existente en el 29 por ciento de las empresas entrevistadas.

En el supuesto de que se agoten las fases de adaptación del puesto y reubicación y persista el riesgo, el contrato se suspende y se establece para la persona afectada una prestación económica, que conoce el 92 por ciento de los delegados y el 64 por ciento de los trabajadores, en el caso de embarazo, y el 55 por ciento de los delegados y el 33 por ciento de los trabajadores, en el de la lactancia materna.

El porcentaje de trabajadoras que han sufrido problemas con las mutuas, ya sea por cambio de criterios o de plazos para conceder la suspensión del contrato, asciende a un 43 por ciento, lo que ha originado reclamaciones incluso por vía judicial.

Además, el 57 por ciento de las empresas desconoce la existencia de las bonificaciones en la cotización a la Seguridad Social por la sustitución de una trabajadora o su reubicación. María José Latasa consideró "necesario seguir concienciando sobre este tema, sobre todo a la parte empresarial, porque por la parte sindical sí que existe una concienciación".