Actualizado 27/08/2007 19:54 CET

Más del 74% de las muertes súbitas que ocurren en el mundo del deporte son de origen cardiovascular, según un experto

MADRID 27 (EUROPA PRESS)

Entre el 74 y el 94 por ciento de las muertes súbitas que ocurren en el mundo del deporte son de origen cardiovascular, afirmó hoy la responsable de cardiología del Consejo Superior de Deportes y la presidenta del Grupo de Trabajo de cardiología del deporte de la Sociedad Española de Cardiología, la doctora Araceli Boraíta Pérez. Casos como el del jugador del Sevilla Antonio Puerta, ingresado el pasado sábado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital Virgen del Rocío de la capital andaluza tras ser reanimado de una parada cardíaca, son relativamente frecuentes en jóvenes deportistas.

La doctora Boraíta señaló a Europa Press que las estadísticas demuestran que se producen en personas menores de 30 años, aficionados al deporte o deportistas de élite y las causas más frecuentes son: las miocardiologías, entre las que se encuentran la miocardiopatía hipertrófica y la miocardiopatía ritmogénica; las anomalías congénitas en las arterias coronarias; y la patología aórtica.

No obstante, "más de un 30 por ciento de las muertes súbitas siguen quedando como de causa indeterminada" porque, informa la doctora, "en muchos casos la anatomía patológica no es capaz de concluir cuál ha sido la patología que ha producido esta muerte". En estos casos, personas aparentemente sanas sufren un síndrome arritmogénico, bien por organismos involucrados con el deporte o con el ejercicio físico intenso que puede desencadenar una arritmia que puede llevar a una parada cardiaca o a una parada cardiopulmonar.

La doctora recomienda que, a aquellos deportistas que van a realizar una actividad física intensa, se les realice un estudio destinado a buscar posibles patologías que puedan producir muerte súbita, y esto se hace a través de un reconocimiento médico deportivo que "como mínimo debe consistir en una historia clínica, una exploración cardiovascular, un electrocardiograma y, en caso de estar sometiendo de forma repetida a entrenamiento y a competiciones, se debería incluir en los menores de 30 años un ecocardiograma".

En cualquier caso, existen patologías que pueden pasar desapercibidas como es el caso de la miocardiología ritmogénica que "es muy difícil de diagnosticar y que es la primer causa de muerte en la serie necrósica española e italiana de muerte súbita". Por este motivo, afirma que "en casos como el de Puerta, que tiene síntomas y antecedentes de que ha tenido desvanecimientos y mareos durante otros partidos, hay que insistir y buscar concienzudamente porque muchas veces puede pasar desapercibida". No obstante, advierte que, en el caso del jugador sevillano, según sus fuentes, "efectivamente no se había encontrado ninguna alteración que hiciera sospechar que por supuesto este deportista iba a tener este problema".

SIN SECUELAS FÍSICAS

Ante un posible paro cardiaco o paro cardiopulmonar señala que "dentro de los primero minutos deben de realizarse las maniobras de reanimación cardiopulmonar básica y, sobre todo, tener un desfribilador que realmente es el arma técnica más eficaz, porque el mecanismo involucrado en la parada cardiopulmonar en más del 80 por ciento es una arritmia que es susceptible de ser desfribilada". Cuando la reanimación se produce con rapidez no suelen producirse secuelas físicas.

Sobre las posibilidades de recuperación la doctora Boraíta señala que, en el caso de Puerta, "es muy probable que quede sin secuelas después de que se estabilice", puesto que las posibilidades de recuperación son altas cuando la desfribilación y la reanimación son rápidas. En cuanto a la posibilidad de abandonar su carrera profesional, señala que "es difícil decir qué va a pasar sin lo que tiene", y que "dependerá de cuál ha sido la patología subyacente que ha provocado este cuadro y dependiendo de esa patología se establece la aptitud".

Actualmente cada país sigue unas guías de actuación, establecidas por especialistas en el mundo de la cardiología en el deporte que establecen las patologías en las que se observa un riesgo de volver a tener un accidente cardiopulmonar de este tipo. Pero, actualmente, no existe una normativa o legislación que establezca cuáles son las patologías excluyentes. "Las sociedades científicas hemos establecido una guías de seguimiento y recomendación pero como no hay una legislación detrás, el deportista asume el riesgo de seguir compitiendo", advierte al respecto.

Para solventar estos problemas recientemente el Consejo Superior de Deportes constituyó la Comisión de Control y Seguimiento de la Salud y el Dopaje, que desarrolla la Ley de Protección de la Salud y de Lucha contra el Dopaje, que estará compuesta por dos subcomisiones, por un lado la Comisión antidopaje, y por otro la comisión que se encarga de la salud del deportistas. Esta última, "se tendrá que encargar de establecer o legislar toda la normativa referente a las patologías excluyentes, las normativas de los club deportivos, todo lo referente a las instalaciones etc.", añade. Este Consejo se encargará además de establecer la obligatoriedad de ciertas medidas de seguridad en los centros deportivos.