Maquillarse mal puede generar "importantes problemas visuales"

Actualizado 19/02/2011 12:06:27 CET

MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los malos hábitos o costumbres a la hora de maquillarse pueden generar "importantes" problemas visuales que pueden tener como consecuencia no sólo síntomas de infecciones, como el prurito o irritación ocular, sino también infecciones propiamente dichas, como la conjuntivitis y la blefaritis, que pueden convertirse en crónicas.

Así lo ha puesto de manifiesto, en una entrevista a Europa Press, la responsable de Producto de Multiópticas, Anabel Ríos, que asegura que además de estos problemas, la utilización de cosméticos "inadecuados" puede conllevar la aparición de orzuelos, enrojecimiento ocular o lagrimeo.

"Para obtener el tono nacarado o perlado de las sombras de ojos, se utilizan pigmentos perlescentes, sustancia que también se usa en papel y en artículos de decoración", explica la experta, que advierte de que el riesgo aparece cuando algunos productores utilizan dicha sustancia para reducir costes en la fabricación de productos cosméticos.

"Este exceso", alerta, "puede ser muy dañino no solo para ojos sensibles, sino en general, produciendo irritaciones oculares, conjuntivitis o alergias". Por ello, insiste en que sería recomendable evitar "a toda costa" los denominados 'cosméticos baratos', aquellos que están a la venta en establecimientos tipo bazares o 'todo a un euro'.

Según afirma Alonso, en este tipo de casos "no sólo los componentes del producto pueden poner en riesgo la salud visual". "Además, estos maquillajes pueden contenerse en envases poco seguros que no garantizan que, cuando sean manipulados por los comerciantes, el maquillaje quede aislado de contaminantes", puntualiza.

También el uso de otros productos, a parte de las sombras de ojos, como el delineador o la máscara de pestañas, que sean de baja calidad, pueden ser perjudiciales provocando la aparición de infecciones, orzuelos, enrojecimiento ocular, lagrimeo, prurito o irritación ocular (síntoma de infección).

ELEGIR COSMÉTICOS QUE ESPECIFIQUEN SUS COMPONENTES

Por contra, la experta recomienda escoger cosméticos que especifiquen "de forma clara" las sustancias de las que está compuesto, y que siempre sean recomendados por un experto que aconseje cuál es el más idóneo para cada persona en concreto.

"El maquillaje de ojos, por ejemplo, depende de la sensibilidad de cada persona, para esto, se recomienda el uso de maquillajes hipoalergénicos, que cuidarán que estas alergias no vayan a más en el tiempo. En cualquier caso, es importante no utilizarlos durante más de seis meses, desde su apertura, pues el maquillaje también tiene fecha de caducidad", sugiere.

Respecto a las normas higiénicas que hay que tener en cuenta al maquillarse, Alonso recomienda evitar "un gesto muy común entre las mujeres" como es compartir el maquillaje. "Éste es de uso personal, ya que las infecciones se transmiten a través de pinceles y lápices de ojos, por lo que es indispensable que todos estos utensilios sean para uso exclusivo de una misma. Del mismo modo, en muy importante mantenerlos debidamente limpios", añade.

MAQUILLAJE "APTO PARA GAFAS"

El maquillaje de ojos también es apto para las personas con gafas, pero es importante tener en cuenta el tipo de lente para obtener el resultado deseado. "Hay que tener en cuenta si la graduación de las gafas hace que los ojos parezcan más grandes o más pequeños; en caso de que los agrande, lo ideal que aplicar delineador negro en el interior del ojo; mientras que si los disminuye, en el exterior, pues da sensación de una mirada más abierta", explica.

"Si la montura es ligera", prosigue, "dejará pasar la luz y el ojo estará más iluminado, por lo que se puede optar por sombras en tonos fuertes. Si por el contrario es una montura marcada, el ojo se verá más oscuro y sería aconsejable no maquillarlo demasiado", aconseja.

"Maquillarse los ojos siempre será seguro", concluye Alonso, "mientras que se tenga en cuenta los riesgos que acarrea optar por sombras, máscaras de pestañas o lápices de mala calidad". Según insiste, sus efectos "no sólo pueden ser antiestéticos e incómodos, sino también producir infecciones que pueden resultar crónicas".