Madrid.- Indemnizan con 100.000 euros a la familia de un hombre que murió por no haberle realizado una prueba médica

Actualizado 13/01/2011 10:54:32 CET
Negligencia médica
EP

MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) ha acordado indemnizar con 100.000 euros a la familia de un hombre que murió en el hospital madrileño Infanta Leonor al reconocer no haber sometido al fallecido a las pruebas médicas necesarias que hubieran diagnosticado la enfermedad por la que murió, una peritonitis difusa.

El día nueve de agosto de 2008, Javier García, de 48 años de edad, acudió al servicio de Urgencias del hospital madrileño Infanta Leonor sobre las 11.00 horas de la mañana porque "se encontraba mal". El médico que le atendió le realizó una analítica y una radiografía y le diagnosticó una "desnutrición" algo que, según su familia, dedujo por su historial clínico en el que consta que había sido intervenido por obesidad mórbida en 2006.

Pero, según relató este jueves la viuda de Javier, Amparo Palacios, en declaraciones a Europa Press TV su marido no padecía una "desnutrición", sino una peritonitis que podría haber sido descubierta si el médico que le atendió "simplemente le hubiera palpado la tripa" con los dedos de la mano o le hubiera realizado una Tomografía Axial Computarizada (TAC) que hubiera descubierto la patología.

"No le hicieron ninguna prueba. De hecho, creo que no le hicieron más que una analítica. Le tendrían que haber hecho un TAC o simplemente haberle palpado la tripa, porque no tenía nada más. Era peritonitis. Una dejadez absoluta", se lamentó.

Amparo está "satisfecha" porque el SERMAS haya reconocido lo que ella considera una negligencia médica cometida en el hospital y que se cobró la vida de su marido porque, según apuntó, es algo que ella ya sabía desde el "primer momento" en el que le dijeron que Javier había muerto. "Una vida no son cien mil euros, ni todo el oro del mundo, pero si la satisfacción de demostrarle que yo tenía razón", apostilló.

El abogado de la familia, Carlos Sardinero, precisó que la familia siempre había considerado que, en el momento del ingreso de Javier, el servicio de urgencias "infravaloró el cuadro clínico" del paciente, a pesar de contar con "síntomas de extrema gravedad", y que fue lo que provocó que Javier no tuviera "oportunidad de curación ni que le aplicaran el tratamiento adecuado". "Tanto es así que el tratamiento llegó por la autopsia", reprochó.

En este sentido, Sardinero recalcó que en este caso no ha hecho falta acudir a los tribunales ya que ha sido la propia administración quien ha reconocido que existió "mala praxis" y por eso "ha procedido a indemnizar el daño" a la familia.