Actualizado 05/04/2010 14:44 CET

Madrid.- CSIT denuncia que 2,3 millones de funcionarios mutualistas ven peligrar su futuro sanitario-asistencial

MADRID, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -

CSIT Unión Profesional ha denunciado hoy que, tras la retirada de tres aseguradoras médicas (MAPFRE, CASER y La Equitativa) a renovar el concierto con MUFACE para este año, se está originando "una crisis" en el modelo de las Mutualidades de Funcionarios, "lo cual pone en peligro el futuro de la viabilidad del sistema de atención sanitaria de los funcionarios".

Debido a esta rebaja de la aportación del Estado, el sindicato afirma que las aseguradoras están respondiendo abandonando o reduciendo paulatinamente la calidad asistencial sanitaria. "Estas situaciones provocarían que 2,3 millones de personas, entre titulares y beneficiarios, vieran peligrar su futuro en el sistema de mutualidades, hecho que ocasionaría el posible colapso del sistema, así como el deterioro de la calidad del servicio", indicó.

CSIT Unión Profesional demandó al Gobierno central ofrecer unos incrementos reales para asumir el gasto sanitario, incrementar las aportaciones del presupuesto público hasta reducir el diferencial actual con la Seguridad Social a porcentajes asumibles por las aseguradoras, garantizar una estabilidad y una proyección temporal por períodos más adecuados a la realidad económica alargando las duraciones de los conciertos.

Asimismo, le piden realizar los estudios que permitan implementar medidas que aborden la problemática que supone el envejecimiento de la población asegurada, ya que consideran que se incrementan los colectivos de pensionistas frente a la desaparición de la población más joven.

Por su parte, el sindicato señaló que las aseguradoras denuncian la actitud del Gobierno en la gestión de las mutualidades de funcionarios, alegando "la existencia de un agravio comparativo" con respecto a la financiación que recibe el Sistema Nacional de Salud para la atención de los enfermos.

Según explicó, el diferencial supera el 40 por ciento en perjuicio de las mutualidades, ya que mientras que el coste para el Estado es de 1.400 euros por paciente y año, en el mutualismo funcionarial la cifra desciende a 650 euros. "A pesar de que la aportación por este concepto de los mutualistas es del 30 por ciento, año tras año el gasto farmacéutico va en aumento. Estos problemas no son actuales, y ya fueron avanzados en un informe realizado para la Asociación Empresarial del Seguro (UNESPA). Aún así, se continúa a la espera de que el Gobierno Central tome alguna medida al respecto". concluyó CSIT Unión Profesional.