Sesión con un logopeda - COLEGIO DE LOGOPEDAS
VALÈNCIA 10 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Col·legi Oficial de Logopedes de la Comunitat Valenciana (COLCV) pide un protocolo autonómico que permita identificar señales de alerta desde edades tempranas y agilizar la derivación.
El organismo reclama la incorporación estable de logopedas a las Unidades de Orientación Educativa (UOE), donde actualmente estos profesionales no están integrados de forma específica, mediante la creación de plazas propias de logopedia.
La entidad recuerda, en un comunicado, que el cribado no sustituye a una evaluación profesional, sino que ayuda a detectar al alumnado que puede necesitar una valoración más exhaustiva.
Coincidiendo con la vuelta a las aulas, el colegio subraya la importancia de la implantación de programas de cribado de lenguaje oral en edades tempranas que permitan detectar posibles dificultades antes de que interfieran en el aprendizaje, la comunicación y la participación escolar de los niños y las niñas.
El COLCV propone establecer un protocolo común para todos los centros educativos, especialmente durante el ciclo de Infantil y Primaria. El objetivo es identificar de manera precoz señales de riesgo relacionadas con la comprensión, la expresión oral, el habla, la comunicación o las habilidades que posteriormente intervienen en el aprendizaje de la lectura y la escritura. La propuesta busca también evitar que la detección dependa exclusivamente de la capacidad de cada familia para reconocer las dificultades o para acceder por sus propios medios a una valoración privada.
"El lenguaje es una herramienta esencial para aprender, comprender lo que ocurre en el aula, expresar necesidades, relacionarse y participar. Cuando una dificultad se detecta tarde, el menor puede ir acumulando frustración y una desventaja que no siempre responde a sus verdaderas capacidades", explica la decana del Col·legi Oficial de Logopedes de la Comunitat Valenciana, María Jesús Lluch.
Estos profesionales remarcan que un cribado consiste en una observación o prueba breve y sistematizada que permite identificar al alumnado que presenta indicadores de riesgo. Por lo tanto, no sirve por sí solo para realizar un diagnóstico ni significa que todos los menores señalados tengan necesariamente un trastorno de lenguaje.
"Un cribado no etiqueta ni diagnostica. Permite saber qué niños y niñas necesitan una observación más detallada o una evaluación especializada. Detectar una señal de alerta no es señalar al menor, sino ofrecerle la oportunidad de recibir ayuda de un logopeda profesional", añade Lluch.
Tras el cribado, aquellos casos en los que se detectaran indicadores persistentes deberían acceder a una valoración individualizada y, cuando fuera necesario, una intervención correspondiente. Para ello, el COLCV considera imprescindible establecer circuitos claros de coordinación y derivación entre los centros educativos, las familias, los servicios de orientación y los profesionales de la logopedia.
UNIDADES DE ORIENTACIÓN EDUCATIVA
Junto con los programas de cribado, el COLCV reclama la incorporación estable de logopedas a las Unidades de Orientación Educativa (UOE), donde actualmente estos profesionales no están integrados de forma específica, mediante la creación de plazas propias de logopedia. Estas unidades son las estructuras encargadas de proporcionar un apoyo de mayor especialización a los centros educativos y a los equipos de orientación.
La incorporación de logopedas permitiría adoptar asesoramiento especializado sobre lenguaje, habla, comunicación, audición y dificultades relacionadas con la adquisición del lenguaje escrito; participar en el diseño de los programas de detección temprana, orientar a los centros y familias y mejorar la coordinación con os recursos sanitarios.
El COLCV destaca que Cataluña se ha convertido en la primera comunidad autónoma en dar un paso concreto en esta dirección, con la convocatoria de 28 plazas de logopeda como personal laboral fijo del Departamento de Educación y Formación Profesional de la Generalitat.
Para el colegio, este precedente "demuestra que la incorporación de logopedas a las estructuras públicas de orientación educativa es una medida necesaria y viable, y refuerza su petición de que la Comunitat Valenciana avance en el mismo sentido mediante la creación de plazas específicas en las Unidades Especializadas de Orientación".
Desde el COLCV recalcan que esta petición no pretende sustituir al profesorado de Audición y Lenguaje ni al resto de profesionales educativos, sino completar la respuesta que recibe el alumnado. El trabajo del profesorado de Audición y Lenguaje se desarrolla dentro del ámbito pedagógico y educativo mientras que la logopedia es una profesión sanitaria titulada y regulada. Se trata, por tanto, de perfiles diferentes y complementarios que deben trabajar de manera coordinada.
La petición se enmarca en la campaña 'La logopedia no es un lujo. Es salud", impulsada por el Colegio para reivindicar una presencia suficiente de profesionales de la logopedia en los sistemas públicos sanitario y educativo. La entidad recuerda que la logopedia atiende necesidades relacionadas con el lenguaje, el habla, la voz, la comunicación, la audición y la deglución a lo largo de todas las etapas de la vida.