Las agencias humanitarias alertan de la falta de medicamentos y la escasez de médicos

Actualizado 23/03/2011 10:29:41 CET

GINEBRA, 23 Mar. (Reuters/EP) -

Las agencias humanitarias han alertado este martes sobre la falta de medicamentos y la escasez de médicos que están afrontando los ciudadanos libios por los combates entre fuerzas leales a Muamar Gadafi y los rebeldes y por los ataques de la coalición internacional 'Odisea al amanecer'.

Las agencias de cooperación continúan teniendo restricciones para poder hacer su trabajo en la mayor parte de Libia y sólo tienen acceso a una información limitada sobre la situación humanitaria, especialmente desde que comenzaron los ataques de la coalición internacional el pasado sábado.

La mayoría de los médicos extranjeros han abandonado el país tras la intensificación de los combates la semana pasada, dejando a los doctores y enfermeras locales a cargo de las unidades de cuidados intensivos de los hospitales que reciben un elevado número de heridos.

"Hay informes sobre la escasez de material médico y de artículos básicos en la zona oriental del país y los precios han aumentado dramáticamente", ha asegurado el portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Adrian Edwards, en una rueda de prensa en Ginebra.

Edwards ha explicado que los libios y los inmigrantes que se han desplazado hasta la frontera con Egipto han transmitido a ACNUR que los residentes en el este del país han tenido que refugiarse en viviendas y escuelas ante el recrudecimiento de los combates.

"El conflicto ha llevado a una pronunciada escasez de muchos medicamentos esenciales, incluidos los anestésicos. Esto representa un problema particular por el elevado número de pacientes en los hospitales con graves heridas por trauma que requieren intervenciones quirúrgicas urgentes", ha asegurado Fadela Chaib, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en declaraciones a la prensa.

La responsable de la OMS ha afirmado que también se está registrando una importante escasez de medicamentos para tratar enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardiovasculares y desórdenes mentales.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), una de las pocas organizaciones humanitarias que continúa presente en el este de Libia, está intentando entregar lotes de emergencia sanitaria a los rebeldes y a las fuerzas gubernamentales cerca de Benghazi, según ha explicado a Reuters el portavoz de esta organización, Marcal Izard.

"También hemos visitado a dos soldados heridos, capturados por la oposición y que están en el hospital de Benghazi", ha señalado. Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos (PAM) ha enviado hasta el momento 1.500 toneladas de alimentos, principalmente harina de trigo, y barritas energéticas a Benghazi, para alimentar a unas 114.000 personas durante treinta días, según ha indicado la portavoz del organismo de Naciones Unidas, Emilia Casella. Además, tiene previsto enviar 30 toneladas de lentejas y aceite vegetal en los próximos días.

"El PAM está particularmente preocupado por el acceso a los alimentos dentro de Libia", ha indicado Casella, en declaraciones a la prensa. La portavoz ha explicado que el PAM ha sido informado por ciudadanos libios que han abandonado el país de que el precio del trigo y el pan ha aumentado más del doble, mientras que el del arroz y el aceite se han incrementado un 88 y un 58 por ciento, respectivamente. Además, la mayoría de las tiendas en las localidades de Zawiya, Misrata y Sirte permanecen cerradas.

El PAM está preparando unas 25.000 comidas calientes para repartirlas a diario entre las personas que permanecen en la frontera de Libia con Túnez. En la actualidad, está suministrando unas 4.000 comidas para entregar a los inmigrantes que permanecen a la espera de una evacuación en la isla tunecina de Djerba.

"Estamos planeando suministrar hasta 50.000 comidas en la frontera con Egipto si finalmente el éxodo lo requiere", ha explicado la portavoz del PAM. Desde que comenzó la violencia, casi 325.000 personas han huido de Libia, en su mayoría inmigrantes de Túnez y Egipto, pero también unos 40.000 libios, según el último balance de ACNUR.

"Estamos preparándonos para proporcionar más asistencia dentro de Libia cuando las condiciones lo permitan. Nuestra preocupación es el impacto de la violencia en las población es de Ajdabiya, Benghazi y Misrata y nuestra incapacidad para acceder a estas poblaciones", ha explicado Marixie Mercado del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

(EUROPA PRESS INTERNACIONAL)