Un interruptor molecular controla el destino de las células

Actualizado 18/07/2013 13:12:01 CET

MADRID, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

Una red de señales en el núcleo celular sirve como un tipo de interruptor molecular que determina si la célula muere o sobrevive, según concluye una investigación de científicos del Instituto Karolinska, en Suecia, la Universidad de Michigan y la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos, que estaban interesados en averiguar si la autofagia puede verse afectada por los acontecimientos en el núcleo celular.

La autofagia es un proceso por el que la célula consume partes de sí misma y una manera para que pueda limpiar bultos anormales de proteínas y deshacerse de los orgánulos dañados ("órganos" de la célula) por eliminación de estos obstáculos. La célula también utiliza el proceso cuando está estresada por circunstancias externas, como el hambre, para mantenerse con vida hasta tiempos mejores.

Aunque que la autofagia puede proteger la célula, también puede conducir a su muerte, pero hasta qué punto se controla esta elección entre la vida y la muerte controlada ha sido un misterio. La autofagia está implicada en numerosas enfermedades, como cáncer, diabetes, obesidad, enfermedades cardiovasculares, inflamaciones crónicas, Alzheimer y Parkinson, así como en la adaptación fisiológica al ejercicio, el desarrollo del sistema inmune y el envejecimiento.

"Teniendo en cuenta el papel de la autofagia en las enfermedades humanas, lo único que tenemos que hacer es seleccionar un modelo de la enfermedad y comprobar si hay algo que ganar al influir en la nueva red de señales que hemos identificado", dice el doctor Bertrand Joseph, del Departamento Oncología y Anatomía Patológica en el Instituto Karolinska, y director del estudio.

Hasta la fecha, la autofagia principalmente se ha considerado un proceso en el citoplasma de la célula, pero este estudio puede revocar por completo este punto de vista ya que los resultados indican que los acontecimientos en el núcleo de la célula desempeñan un papel esencial en el control del proceso una vez que ha comenzado.

El AND en el núcleo de la célula se enrolla alrededor de las llamadas proteínas histonas, en las que diferentes enzimas pueden unir grupos acetilo. Tal modificación de las histonas es un tipo de regulación epigenética, que puede influir en la expresión de genes sin cambiar la secuencia de AND, y la modificación de las histonas es un proceso dinámico, ya que algunas enzimas añaden los grupos acetilo y otras los eliminan.

Los investigadores estudiaron cómo el resultado de la autofagia se vio afectado por la acetilación de la histona H4, y encontraron que durante el proceso la acetilación de la H4 disminuyó, lo que condujo a una reducción en la expresión de los genes relacionados con la autofagia. Si esta modificación específica de las histonas se bloquea, las células autofágicas mueren.