Publicado 02/07/2020 14:44:43 +02:00CET

Los intensivistas aconsejan poner en todas las camas de UCI un equipo de ventilación mecánica invasiva

Paciente en la UCI.
Paciente en la UCI. - PATRIKSLEZAK - Archivo

MADRID, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) ha publicado su 'Plan de Desescalada para los servicios de Medicina Intensiva tras la pandemia producida por la COVID-19' en el que, entre otras cuestiones, aconseja colocar en todas las camas un equipo de ventilación mecánica invasiva.

El documento, que ha sido elaborado en colaboración con la Sociedad Española de Enfermería Intensiva y Unidades Coronarias (SEEIUC) y la Federación Panamericana e Ibérica de Medicina Crítica y Terapia Intensiva (FEPIMCTI), aborda la gestión y organización necesarias para garantizar el trabajo de las UCI en la llamada 'nueva normalidad', así como anticipa los pasos ante un aumento de los contagios.

"Estamos trabajando ante la posibilidad de que se produzcan rebrotes significativos de la neumonía Covid-19 en España después del verano, con un alcance que ahora es difícil de estimar. Los intensivistas estamos preparándonos para poder atender este potencial incremento de casos de pacientes críticos, de tal manera que se garantice que los enfermos que lo necesiten reciban toda nuestra atención especializada en las UCI.
Es importante disponer de los espacios adecuados y el equipamiento necesario, así como que los intensivistas y el resto del personal sanitario estén adecuadamente entrenados y preparados", ha explicado el presidente de la SEMICYUC, Ricard Ferrer.

El documento se ha estructurado en diferentes capítulos que tratan de aportar una visión realista y completa sobre cómo organizar los servicios de Medicina Intensiva, el material, los recursos humanos, así como sobre cómo planificar las posibles UCI extrahospitalarias que se tengan que habilitar en caso de rebrote, la pertinencia de la detección precoz y la colaboración en el transporte de pacientes entre hospitales, entre otros temas.

"En esta fase es necesario recordar la necesidad de mantener en funcionamiento todos los proyectos que han demostrado mejorar la calidad asistencial de los pacientes", ha dicho el coordinador del Plan de Desescalada, Pedro Rascado.

En concreto, los intensivistas aconsejan mantener los 'Proyectos Zero' (iniciativas coordinadas por la SEMICYUC junto al Ministerio de Sanidad de cara a evitar infecciones, bacteriemias o neumonías en las UCI), así como priorizar la detección precoz del deterioro en planta de hospitalización por los servicios extendidos de Medicina Intensiva.

Asimismo, destacan la necesidad de que los hospitales cuenten con planes para obtener suministros adicionales en coordinación con otros centros cercanos, proveedores farmacéuticos y autoridades de salud regionales y nacionales. Por ello, han establecido tablas en las que se especifican los fungibles y fármacos necesarios para hasta tres escenarios diferentes, que cubren diferentes grados de ocupación de las UCI con respecto a la anterior pandemia.

"La organización general de las UCI es clave. Se requiere un cuadro de mando que incluya indicadores de alerta que faciliten la nueva gobernanza, en la que el papel del médico intensivista es crítico. Es necesario un modelo eficaz y seguro de alertas, dado que una definición inadecuada o una notificación tardía impedirá una reacción rápida. Se debe prever la saturación de la UCI para pasar a otras áreas ya preparadas para su ampliación", han detallado en el Plan los coordinadores del Grupo de Trabajo de Planificación, Organización y Gestión de la SEMICYUC, María Bodi y José Carlos Igeño,

Como no se contempla la paralización de los servicios asistenciales no-Covid, los intensivistas siguen apostando por crear un sistema de circuitos en las UCI que funcionen simultáneamente, distinguiendo los pacientes con diagnóstico positivo del resto. Así, habría hasta tres circuitos: el Covid (pacientes diagnosticados con Covid-19), el no-Covid (pacientes con diagnóstico negativo en PCR) y el pre-Covid (pacientes pendientes del resultado del PCR).

Los pacientes quirúrgicos procedentes de quirófano o sala de reanimación postoperatoria deberán disponer de resultados de prueba de PCR realizada en las 48 horas previas a la cirugía. Al mismo tiempo, a juicio de los expertos, en aquellas unidades que dispongan de espacios físicos diferenciados para pacientes Covid-19 y no Covid-19, se recomienda que los profesionales de enfermería roten durante períodos cortos entre ambos.

El documento mantiene la necesidad de la ratio propuesta ya en el Plan de Contingencia: un enfermero por cada dos pacientes críticos (en aquellos con más carga sería necesario una ratio 1:1), manteniendo el refuerzo por cada 4-6 camas con un enfermero experimentado. En cuanto a médicos, es necesario, en turno ordinario, un intensivista por cada 3 pacientes; así como un mínimo de 2 intensivistas por cada 12 camas en turno de guardia.