Actualizado 18/11/2010 14:05 CET

La insuficiencia cardiaca es la primera causa de hospitalización en mayores de 65 años en España

Ancianos, Jubilados
EP

Expertos en Medicina Interna abogan por potenciar la colaboración profesional para dar una asistencia global y más segura al paciente

OVIEDO, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

La insuficiencia cardiaca es la primera causa de hospitalización en mayores de 65 años en España y genera el cinco por ciento de los ingresos, según han indicado este jueves en rueda de prensa varios expertos en el marco del XXXI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) que se celebra en Oviedo.

En concreto, el coordinador del grupo de Trabajo de Insuficiencia Cardiaca de la SEMI, Francesc Formiga, ha señalado que la insuficiencia cardiaca está asociada al envejecimiento, así como a hábitos de vida poco saludables. De este modo, cerca del 1 por ciento de la población mayor de 40 años presenta insuficiencia cardiaca, y se sitúa en un 10 por ciento en el caso de mayores de 70 años.

Además, ha remarcado que se trata de una enfermedad crónica cuya tasa de mortalidad a los cinco años es superior a la de algunos tipos de cáncer, siendo la tercera causa de muerte cardiovascular en España. Por ello, recomienda el ejercicio, una alimentación sana y reducir el sobrepeso para "evitar llegar a situaciones dramáticas".

Asimismo, Miguel Camafort, del Grupo de Trabajo de Riesgo Vascular de la SEMI, ha remarcado que la clave en la asistencia al paciente es "la atención trasversal" y defendió la búsqueda de sinergias entre los profesionales para dar "desde el principio" una asistencia global y más segura al paciente de Medicina Interna.

Igualmente, el coordinador del Grupo de trabajo de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas de la SEMI, Lucio Pallarés, ha incidido en que se ha mejorado la esperanza de vida de los pacientes de enfermedades autoinmunes gracias a fármacos como la cortisona, aunque reconoció que los efectos adversos de dichos tratamientos generan otras enfermedades crónicas asociadas como hipertensión, osteoporosis, sobrepeso o incluso diabetes.

Por ello, ha explicado que en los últimos años la investigación se centra mitigar los efectos secundarios de los tratamientos para evitar el deterioro de la calidad de vida de los pacientes. Así, apuesta por concienciar a los profesionales de que con dosis más bajas se pueden lograr los mismos resultados, junto al uso progresivo de nuevas terapias biológicas menos agresivas.

Por su parte, el vicepresidente primero de la SEMI, Javier García Alegría, ha resaltado que hay que minimizar los riesgos en los centros hospitalarios impulsando las estrategias de seguridad, ya que en la mayoría de los casos se trata de personas mayores, y hay riesgo de contraer infecciones, sufrir caídas, o padecer efectos adversos de la medicación, entre otros.