Imagen de la presentación del informe. - SEMERGEN
MADRID 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Economía y Salud ha publicado un informe en el que aboga por avanzar hacia un modelo de incapacidad temporal (IT) más eficiente, con menos burocracia, mayor seguridad jurídica y una protección social adecuada para los trabajadores.
El documento, en el que ha participado la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), plantea una respuesta proactiva basada en datos y criterios científicos para definir una hoja de ruta progresiva y verificable que garantice la sostenibilidad del sistema.
Según los autores, la incapacidad temporal en España es tan "compleja y costosa" que requiere una reforma estructural urgente enfocada en la sostenibilidad, la eficiencia y la responsabilidad compartida. En este contexto, recuerdan que el gas por IT por contingencias comunes alcanzó en 2025 los 33.000 millones de euros, un 14 por ciento más que en 2024 y supone más de un 60 por ciento de incremento en la última década.
"Las propuestas de reforma que contiene, la hoja de ruta a corto y medio plazo para llevarla a cabo a través de cinco decisiones clave a tomar por políticos y administrativos", ha manifestado el presidente de la Fundación, Alberto Giménez.
El estudio se sustenta en opiniones y datos aportados por expertos que conocen y trabajan a diario en la materia. Como una de sus propuestas clave, el estudio propone la colaboración entre las administraciones, el sistema sanitario, los agentes sociales y las empresas, abordando la IT desde una perspectiva económica, social y sanitaria.
"La incapacidad temporal cumple una triple función", ha apuntado Vicente Pallarés, coordinador general del informe, profesor titular de Medicina en la Universitat Jaume I de Castellón y vocal de la Junta Directiva Nacional de SEMERGEN.
El experto también ha destacado que "la IT tiene un impacto que trasciende el gasto económico" y ha apuntado que este fenómeno también afecta a "la eficiencia sanitaria y la legitimidad institucional, ya que la prestación es confusa o inadaptada, además de generar incertidumbre en la planificación de las empresas y las tensiones laborales".
MODERNIZAR EL SISTEMA: EFICIENCIA, SEGURIDAD Y EQUIDAD
La matriz de transformación institucional recogida en el documento plantea un "nuevo paradigma" enfocado en reducir la burocracia y los trámites administrativos. "Debemos abandonar la gestión fragmentada y los silos y pasar a una visión integrada, funcional y coordinada", ha expuesto Pallarés. Además, ha subrayado la necesidad de dejar de concebir la IT como "un episodio rígido y estandarizado para entenderlo como un proceso dinámico, adaptado a realidades médicas y laborales complejas".
En esa línea, la propuesta del informe se articula en cinco mandatos para la modernización del sistema: una gobernanza integrada que convierta la incapacidad temporal (IT) en un proceso sistémico bien coordinado entre todos los actores; proteger sin cronificar, evitando la dependencia prolongada e innecesaria; una renta sin desincentivos, que garantice la protección económica sin debilitar la cultura preventiva; una equidad eficiente, que preserve los derechos eliminando inercias operativas ineficientes, y la corresponsabilidad, alineando a sanidad, protección social, empresas y trabajadores bajo un mismo objetivo.
"Es un gasto imprescindible que mide nuestra capacidad para proteger, curar y sostener el empleo sin sacrificar la salud", ha indicado Pallarés, quien ha invitado a las administraciones a "invertir en el estado de bienestar para construir una confianza institucional y una cohesión social", subrayando que atajar el problema de las bajas laborales exige "una reforma serena, ambiciosa y basada en evidencia".
UNA INTEGRACIÓN REAL PARA UN SISTEMA DIGITAL Y COHESIONADO
Los autores destacan que la ineficiencia de la IT resiente tanto los ingresos de las personas trabajadoras como la estabilidad de las empresas, la productividad y la competitividad. Si la IT deja de cumplir eficazmente su función protectora, también se erosiona la promesa de ciudadanía social que acompaña al Estado del bienestar, afirman.
El informe busca establecer un modelo que "no se mueva en tierra de nadie", sino que promueva "la integración clínico-laboral para proteger sin aislar y curar sin retrasar". Con este objetivo, propone una gestión organizativa "corresponsable e interoperable, con resoluciones que favorezcan los itinerarios flexibles y la vuelta gradual al trabajo".
El estudio plantea propuestas clave para optimizar la interoperabilidad, la prevención de la enfermedad, el papel del sistema sanitario y el trabajo saludable. Todas estas medidas, apuntan, contribuirían a reducir el gasto público y los costes empresariales, además de mejorar el bienestar profesional, la productividad y la competitividad, reforzando la equidad y la confianza de los ciudadanos en el sistema.