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MADRID 21 Ene. (EUROPA PRESS) -
Los sistemas sanitarios y de atención a la dependencia de los países miembros de la Unión Europea presentan importantes desigualdades que requieren de un trabajo coordinado, respetando las competencias nacionales, para avanzar hacia una Europa de la Salud homogénea y situar la salud como pilar "estratégico" y de "cohesión", según constata el informe 'Una visión española de la Europa de la Salud'.
"No hay mayor política social que la sanidad y no hay mayor elemento de cohesión que garantizar que todos los ciudadanos europeos, vivan donde vivan, tengan un acceso real y efectivo a una atención sanitaria de calidad", ha afirmado el CEO del Grupo Prestomedia, Yago González, durante la presentación del documento, elaborado a través del equipo de análisis de Prensamedia y las redacciones especializadas de 'Aquí Europa' y 'Crónica Sanitaria'.
El informe analiza de forma comparativa el estado de la cartera de derechos y servicios sanitarios, la asistencia sanitaria y modelos de prestación, la cadena de valor del medicamento y la atención a la dependencia y cuidado de las personas mayores en los países de la UE, incluyendo en cada apartado un análisis pormenorizado de la situación en España.
A través de estos cuatro pilares, el objetivo es reflejar los "grandes retos compartidos" a nivel europeo, entre los que destacan el envejecimiento de la población, la cronicidad, la presión presupuestaria, la falta de profesionales, la innovación terapéutica y la necesidad de una mayor coordinación entre sistemas.
"España aparece en este análisis como un país con una sanidad fuerte, universal, con una cartera de servicios amplia y con un sistema de precios del medicamento que garantiza el acceso. Pero también como un sistema sometido a tensiones crecientes, listas de espera, presión presupuestaria, desigualdades territoriales y una Atención Primaria que soporta buena parte del peso del modelo", ha detallado Yago González.
Por otra parte, ha precisado que Europa se presenta como "un proyecto imprescindible, pero aún incompleto", pues "no existe una verdadera convergencia entre modelos asistenciales, la movilidad de pacientes sigue siendo limitada y la autonomía estratégica en medicamentos sigue siendo una asignatura pendiente".
VALORES COMPARTIDOS, PERO IMPORTANTES DESIGUALDADES
Respecto a la cartera de derechos y servicios sanitarios, el informe destaca que la Unión Europea cuenta con unos valores compartidos en cuanto a universalidad, equidad y solidaridad, pero con importantes desigualdades reales entre Estados en el acceso a las prestaciones. Por ejemplo, constata diferencias en los sitemas de copago, tiempos de espera y cobertura de servicios.
En este punto, España se sitúa entre los países con un modelo sanitario universal y una cartera de servicios amplia. Sin embargo, persisten tensiones en materia de financiación, desigualdades territoriales en el acceso real, como resultado de un sistema descentralizado, y la necesidad de actualizar la cartera ante el avance tecnológico y el envejecimiento.
En cuanto a la asistencia sanitaria en la UE, el informe analiza la diversidad de modelos asistenciales, que se dividen entre sistemas nacionales de salud, aseguramiento social a través de mutualidades y modelos mixtos. Asimismo, recoge "grandes diferencias" en la organización de la Atención Primaria y Hospitalaria y una "limitada" movilidad de pacientes entre países.
En un tercer capítulo, el informe aborda la cadena de valor del medicamento, un "ámbito estratégico clave" para la autonomía sanitaria europea en el que hay una "elevada" dependencia exterior en principios activos y producción, aunque no tanto en investigación. También advierte de la concentración de la innnovacion farmacéutica en determinados países, así como de las tensiones entre sostenibilidad financiera y acceso a terapias innovadoras.
En el caso español, el país destaca por su capacidad industria y potencial investigador y un sistema de precios regulado que garantiza el acceso, pero presiones presupuestarias crecientes asociadas a la innovación.
Para avanzar hacia una estrategia farmacéutica más integrada, el documento aboga por reforzar la producción europea, garantizar al seguridad del suministro, un acceso equitativo a la innovación y una coordinación entre políticas industriales, sanitarias y regulatorias.
Sobre dependencia y cuidado de las personas mayores, un "reto estructural" para Europa teniendo en cuenta la creciente longevidad de la población, el análisis revela una débil integración entre sistemas sanitarios y sociales y déficits de financiación y profesionales. Aunque España cuenta con un desarrollo normativo relevante en este ámbito, persisten las desigualdades territoriales y una insuficiente coordinación sociosanitaria.
"La salud es un elemento central de cohesión y legitimidad europea. La mayor necesidad que tiene una persona es la salud y si eso no tiene una política europea y los europeos no se sienten defendidos en ese ámbito, la Unión Europea fracasará", ha aseverado el director editorial de Prensamedia, Jesús González, quien ha llamado a situar la salud como "una de las principales prioridades" de la UE desde el "respeto" a las realidades diversas de los miembros.
DESAFÍOS SOCIOSANITARIOS EN ESPAÑA Y EUROPA
Durante una mesa redonda posterior a la presentación del informe, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Tomás Cobo; el exconsejero de Sanidad en Castilla-La Mancha y Comunidad de Madrid, José Ignacio Echániz; el vicepresidente de CEIM y farmacéutico, Carlos González; y la secretaria general de la Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (AESTE), Josune Méndez, han detallado los principales desafíos y prioridades sociosanitarias que observan en España y la UE.
En su intervención, Cobo ha hecho hincapié en los profesionales y ha afirmado que los problemas son "prácticamente los mismos" en España y Europa. Principalmente se relacionan con la precariedad profesional, teniendo en cuenta que la mitad de los médicos españoles tienen un contrato precario; la falta de tiempo para formación médica continuada y formación de posgrado; y el modelo retributivo.
Por su parte, Echániz ha profundizado en los "desafíos" del sistema sanitario español, entre los que ha apuntado al descenso continuado de la satisfacción de la población, la falta de reformas estructurales, fallos en planificación o déficit de profesionales. Asimismo, ha destacado otros retos, como la introducción de la inteligencia artificial (IA) y la incorporación de la opinión del paciente.
A su vez, Carlos González ha centrado su exposición en los medicamentos, apuntando a las diferencias que hay entre países en su precio y acceso y destacando el principio de acuerdo para impulsar la nueva legislación farmacéutica europea, que considera que será beneficiosa para ayudar a homogeneizar.
Por último, Méndez ha criticado que la dependencia es "la gran olvidada". En este sentido, ha aludido a las deisgualdades en atención, un modelo de cuidados que recae en las familias y, en especial, en las mujeres, falta de coordinación sociosanitaria y déficit de profesionales. "Europa es débil en cuidados y si Europa es débil en cuidados, la Europa de la Salud está incompleta", ha aseverado.