Publicado 28/10/2021 18:24CET

La industria de alimentos y bebidas ve como "ataque gratuito e injustificado" la regulación de la publicidad de Garzón

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, en una rueda de prensa posterior a una reunión con la alcaldesa de Barcelona, en el Ayuntamiento de la ciudad, a 28 de octubre de 2021, en Barcelona, Catalunya (España).
El ministro de Consumo, Alberto Garzón, en una rueda de prensa posterior a una reunión con la alcaldesa de Barcelona, en el Ayuntamiento de la ciudad, a 28 de octubre de 2021, en Barcelona, Catalunya (España). - David Zorrakino - Europa Press

MADRID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) y otras asociaciones de la cadena alimentaria han mostrado su "sorpresa e indignación" por el anuncio del ministro de Consumo, Alberto Garzón, de la regulación de la emisión publicitaria de alimentos y bebidas "no saludables" dirigida a público infantil y adolescente, y afectará a la publicidad en televisión, radio, salas de cine, Internet, redes sociales, webs y apps con contenidos dirigidos a menores de 16 años.

A través de un comunicado, FIAB explica que en los últimos meses, y dentro de las conversaciones para actualizar el Código PAOS, en el que se lleva trabajando más de un año, la industria de alimentación y bebidas "ha ofrecido reducir de manera voluntaria más de un 75 por ciento de la publicidad dirigida al público infantil".

Además, FIAB señala que en la última Comisión de Seguimiento del Código PAOS, celebrada este miércoles, el representante del Ministerio "aseguró que no había ninguna decisión tomada en relación con el perfil nutricional sobre el que se basarán las limitaciones publicitarias anunciadas hoy y que la decisión final sería fruto de un debate en el que se buscaría el consenso entre todas las partes implicadas".

"Tanto en el contenido de la propuesta del Ministerio de Consumo, como en la forma y el lenguaje utilizados, consideramos que se ataca de manera gratuita e injustificada a los elaboradores de alimentos y bebidas. Para todo el sector y sus trabajadores, que durante la pandemia han dado un ejemplo de profesionalidad y compromiso con los ciudadanos para garantizarles el abastecimiento, es inadmisible un anuncio en el que se habla de defender a los niños de la industria alimentaria", ha comentado el director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo.

En este contexto, considera que "no se puede criminalizar a un sector comprometido con la calidad, la variedad, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y la mejora nutricional de los productos, y que la obesidad y otras enfermedades responden a muchos factores como el sedentarismo y la falta de hábitos de vida saludables".

Por ello, han trasladado una queja formal al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y al de Industria, Comercio y Turismo, al tiempo que han reiterado "la voluntad de seguir dialogando con todos los actores implicados en el Código PAOS con el objetivo común de reforzarlo, dando una mayor protección a los menores de edad".

EL ANUNCIO DE GARZÓN

En una rueda de prensa este jueves en el Ayuntamiento de Barcelona junto a la alcaldesa, Ada Colau, Garzón ha dicho que el procedimiento será rápido y se prevé para 2022: "El trabajo está hecho. Tenemos los informes pertinentes para adaptar estos perfiles nutricionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) al sistema de regulación y ya se ha hablado con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia".

"En España el exceso de sobrepeso es del 23,3 por ciento y la obesidad del 17.3 por ciento. La suma supera el 40 por ciento para los niños de entre 6 y 9 años. Son cifras alarmantes y preocupantes", ha alertado el ministro, y ha añadido que estas cifras son el doble entre las familias más humildes que entre las más adineradas, según el informe Aladino.

Asimismo, ha añadido que hay evidencias de que las distintas estrategias puestas en marcha desde hace más de una década para disminuir la obesidad y el sobrepeso infantil, como el código de autoregulación Paos establecido por la propia industria, han sido algo "del todo insuficiente".

La norma afectará a la publicidad para cinco categorías de productos: la primera es la de confitería de chocolate y azúcar, barritas energéticas y coberturas dulces y postres; le sigue el grupo de alimentos que incluye pasteles, galletas dulces y demás productos de pastelería, y tampoco se podrán anunciar otras tres categorías que incluyen los zumos, las bebidas energéticas y los helados.

Para el resto de categorías de productos, se establece un límite de contenido en nutrientes por cada 100 gramos, y en este caso, se podrán anunciar siempre y cuando las grasas totales y saturadas, el azúcar total y añadido y los niveles de sal se mantengan por debajo de los límites establecidos cada producto.

Garzón ha dicho que este marco regulatorio (que no será necesario que pase por el Congreso y entraría en vigor cuando pase el trámite del Consejo de Ministros) es similar al de países como Reino Unido, Portugal y Noruega, y ha explicado que, a partir de estas premisas, las empresas podrán tener su propia autoregulación siempre que supongan una protección superior a la norma.