Actualizado 02/12/2010 11:58 CET

Identifican un factor genético asociado al cáncer cerebral infantil

Pfizer
EP

MADRID, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

Las mutaciones en la localización LMO1 se asocian en gran medida con la susceptibilidad al desarrollo de neuroblastoma y podrían también influir en la posibilidad de futuras alteraciones que pueden conducir a la progresión maligna, según un estudio del Hospital Infantil de Filadelfia en Estados Unidos que se publica en la edición digital de la revista 'Nature'.

El neuroblastoma es un cáncer infantil del sistema nervioso simpatético que da lugar al 10 por ciento de la mortalidad por cáncer pediátrico. El gen LMO1 se expresa principalmente en el sistema nervioso y, junto con otros miembros de esta familia genética, se encuentra muy implicado en las causas del cáncer humano.

Los científicos, dirigidos por John Maris, utilizaron un método genómico integral para mostrar que mutaciones genéticas comunes asociadas con la predisposición al neuroblastoma podrían también marcar regiones del genoma proclives a las alteraciones somáticas y que pueden influir en la progresión tumoral.

Los autores sugieren que en los cánceres infantiles, como el neuroblastoma, el poder real de los estudios de asociación amplia del genoma podría estar en la identificación de las dianas terapéuticas y los marcadores biológicos de la agresividad de la enfermedad.