La hormonoterapia facilita que se mantenga la respuesta al tratamiento inicial del cáncer de mama

Actualizado 22/01/2007 23:00:01 CET

MADRID, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

La hormonoterapia facilita que se mantenga a lo largo del tiempo la respuesta satisfactoria al tratamiento inicial en cáncer de mama, según el doctor Gumersindo Pérez Manga, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón y coordinador de la X Edición del 'Curso sobre hormonoterapia en oncología', que se celebra del 22 al 25 de enero en el Euroforum de El Escorial. "Para ello, se dispone de muchos fármacos nuevos que pueden mantener las respuestas y cronificar el cáncer", explicó.

El experto comentó que el desarrollo de formas de quimioterapia más agresivas y con resultados espectaculares iniciales provocaron a finales de los 90 que la hormonoterapia cayera en un cierto ostracismo. "Eran los años del auge de los transplantes y de las combinaciones agresivas de quimioterapia. Globalmente, la hormonoterapia se estaba abandonando en la practica clínica o era considerada como una terapia menor que solo utilizaban los médicos más mayores de los servicios de oncología", dijo.

Uno de los principales objetivos de este curso, patrocinado por la farmacéutica AstraZéneca, es el necesario reposicionamiento de este tratamiento, al que está contribuyendo la aparición de nuevos fármacos "cuya actividad hormonal es muy interesante".

"Afortunadamente, la presencia de nuevos fármacos y la demostración de su eficacia han hecho que haya un nuevo resurgir del tratamiento hormonal", añadió Pérez Manga. Según el doctor, el principal avance en hormonoterapia en cáncer de mama en estos últimos diez años es el desarrollo de los inhibidores de la aromatasa y su utilización clínica en el tratamiento adyuvante y de la enfermedad metastásica".

El curso permite el aprendizaje de una herramienta terapéutica que tiene "una importancia capital" en el tratamiento del cáncer de mama, del cáncer de endometrio y del cáncer de próstata. Los participantes aprenden a manejarla no sólo en relación con el tratamiento de la enfermedad metastásica, sino también con la terapia adyuvante.