Los hipertensos no tratados tiene doble riesgo de padecer demencia

Actualizado 06/03/2013 19:46:41 CET

VALENCIA, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

La hipertensión arterial no tratada "puede provocar importantes daños en el cerebro y parece estar asociada a un mayor riesgo de demencia o deterioro cognitivo leve, un trastorno que se caracteriza por dificultades en el pensamiento y aprendizaje", ha advertido este miércoles el doctor Jesús Hernández Gallego, médico adjunto del Servicio de Neurología del Hospital Universitario 12 Octubre de Madrid y profesor de la Universidad Complutense de Madrid.

Así lo ha explicado durante la XVIII Reunión Nacional de la Sociedad Española de Hipertensión y la Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA), que se celebra en Valencia, donde ha señalado que tener las cifras de presión arterial elevadas "de forma persistente incrementa la aparición de demencia y aumenta entre dos y cinco veces la posibilidad de sufrir un ictus", según ha informado la organización del encuentro en un comunicado.

"Si podemos prevenir y tratar la hipertensión de manera que se reduzca la posibilidad de padecer demencia, posiblemente disminuya también el número de casos de enfermedad de alzheimer. La ausencia de tratamientos curativos para estas patologías justifica aún más la necesidad de llevar a cabo una prevención efectiva", ha manifestado el doctor Hernández.

Según ha apuntado la SEH-LELHA, la hipertensión "daña el cerebro por tres mecanismos distintos: uno de ellos se basa en que las cifras altas de presión pueden afectar a los pequeños vasos cerebrales, causar más arterioesclerosis y provocar un trombo que produzca un ictus de tipo isquémico".

Otro motivo es que la elevación mantenida de la presión arterial en los vasos sanguíneos "favorece la aparición de microaneurismas y, como consecuencia, se rompen, sangran y provocan una hemorragia cerebral". El tercer mecanismo es la propia hipertensión, "un factor de riesgo para el desarrollo de fibrilación auricular, una arritmia muy frecuente". La fibrilación auricular es culpable de muchas embolias cerebrales, ya que provoca que se desprenda un trombo (o émbolo) del fondo del corazón y vaya al cerebro.

El doctor Hernández ha indicado que las personas que controlan su presión arterial en la edad adulta "tienen menos riesgo de desarrollar demencia en la vejez". "Diversos trabajos, como el Estudio de Framinghan, han demostrado que la hipertensión no tratada se asocia directamente a más demencia en ancianos", ha dicho.

FACTORES DE RIESGO MODIFICABLES

El experto ha resaltado que la edad es el factor de riesgo más importante de enfermedad cerebrovascular, pero es inalterable. "Ahora bien, hay otros factores de riesgo modificables, como la hipertensión: se ha demostrado que está altamente relacionada con el desarrollo de un ictus o una enfermedad cerebrovascular. La mayoría de personas que ingresan por un ictus son hipertensas", ha insistido.

De acuerdo con este especialista, el porcentaje de personas hipertensas aumenta "de manera drástica" a partir de los 60 años, al pasar del 25-30 por ciento en adultos al 65-70 por ciento en ancianos. "El resultado es una persona jubilada con hipertensión leve persistente no tratada, que desarrolla fallos de memoria que no percibe -pero sí su familia- y que a lo largo de un año inicia además fallos de lenguaje, ejecución motora y rinde menos en conocimiento adquirido. Este tipo de perfiles son los que debemos tratar", ha explicado.

La SEH-LELHA se recomienda en primer lugar tratar la hipertensión correctamente, evitar otros factores de riesgo vascular, hacer ejercicio físico y mental y mantener una actividad social de manera frecuente. Además, apuestan por la detección de casos mediante evaluaciones neurológicas con screening de deterioro cognitivo.

(EUROPA PRESS COMUNITAT VALENCIANA)

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