Hallan una proteína que reduce el desarrollo de cáncer de vejiga y la metástasis

Actualizado 17/01/2013 11:38:27 CET

MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un estudio del Centro de Cáncer de la Universidad de Colorado (Estados Unidos) publicado este miércoles en la revista 'Journal of Clinical Investigation' muestra que una proteína secretada ácida y rica en cisteína, llamada SPARC, actúa de forma muy parecida a un medicamento antiinflamatorio, tratando de sanar los tejidos inflamados por tumores. Igualmente, los cánceres, por ejemplo, el cáncer de vejiga analizado en este estudio, han desarrollado formas de apagar la producción de SPARC, lo que permite el crecimiento y la metástasis, sobre todo a los pulmones.

"De hecho, los efectos de SPARC se muestran incluso más allá de este papel antiinflamatorio. Además, la proteína actúa para no permitir la migración de las células cancerosas de fijación en posibles lugares de metástasis y detener la producción de nuevos vasos sanguíneos necesarios para alimentar el tejido tumoral", explica Dan Theodorescu director del Centro de Cáncer de la Universidad de Colorado y autor principal del estudio.

El estudio se inició mediante la evaluación de los niveles de SPARC en muestras de cáncer de vejiga. En los cánceres menos agresivos, tanto en el tumor y el tejido circundante hecha SPARC. En los cánceres más agresivos, que era sólo el tejido circundante que hizo SPARC - el tumor agresivo en sí había suprimido la producción de la proteína. En estos tumores de cáncer de vejiga humana, más SPARC se asoció a una mayor supervivencia.

Esta distinción entre SPARC en el tumor y SPARC en el tejido circundante explica en gran medida el trabajo previo en el que se ha encontrado SPARC alta en tumores agresivos y sugiere así un posible papel de promoción tumoral de la proteína. En cambio, parece que los tejidos sanos circundantes pueden responder a un tumor que crece al aumentar la producción SPARC, con el que espera silenciar el tumor.

Theodorescu y colegas utilizaron modelos animales sin la capacidad de fabricar SPARC, en los que el cáncer de vejiga se desarrolló más rápido, además de que era más probable que el cáncer invadiera el tejido pulmonar. Cuando se añadió SPARC a estos modelos, el crecimiento del tumor y la metástasis se redujo.

"Este es un retrato integral de la función de SPARC en el cáncer de vejiga y el primero de distinguir claramente entre el papel de SPARC en el tumor y el papel de la proteína en el tejido circundante", añade Theodorescu. "Esperamos que esto constituya la base racional para seguir explorando la manipulación de SPARC como una intervención terapéutica", concluye el principal investigador.