El Gobierno de Colau estima que reducir la contaminación evitaría 400 muertes anuales

Publicado 06/09/2019 13:58:55CET
Vista De Barcelona Des de Collserola. Contaminació.
Vista De Barcelona Des de Collserola. Contaminació. - EUROPA PRESS - Archivo

   Atribuye la mortalidad a la exposición crónica y no a los episodios, y señala su origen en el tráfico

   BARCELONA, 6 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La concejal de Salud, Envejecimiento y Cuidados del Ayuntamiento de Barcelona, Gemma Tarafa, ha revelado que reducir los niveles de contaminación atmosférica en la ciudad evitaría más de 400 muertes al año, y ha dicho que en 2018 un mínimo de 351 personas murieron por un exceso de partículas PM2,5.

   En una rueda de prensa este jueves, Tarafa ha presentado estos dato, extraídos del último informe sobre calidad del aire elaborado por la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), que incide en que la ciudad supera desde hace más de dos décadas los niveles de referencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

   "El informe de 2018 constata que Barcelona superó todos los días del año los niveles de referencia de la OMS en NO2, PM10, PM2,5, benceno, ozono y benceno(a)piré", y ha subrayado que entre 2010 y 2018 han muerto 3.749 personas por exposición continuada, mayoritariamente por problemas cardiovasculares y respiratorios.

   Tarafa ha detallado que, según el estudio, la mortalidad atribuible a la contaminación atmosférica es debida a la exposición crónica y no a los episodios, y ha señalado que la mayoría de los contaminantes están relacionados, con mayor o menor intensidad, con el tráfico, y que afecta especialmente a embarazadas, niños y ancianos.

   "El 48% de los barceloneses están expuestos a niveles de dióxido de nitrógeno (No2) superiores a los que recomienda la OMS, mientras que el 95% de la población está potencialmente expuesta a concentraciones de partículas PM10 por encima de los que establece la OMS", ha alertado.

ZONA DE BAJAS EMISIONES

   En este sentido, el informe recomienda aplicar medidas urgentes para reducir el uso del vehículos privado y fomentar el uso del transporte público, por lo que Tarafa espera que la entrada en vigor el 1 de enero de 2020 de la Zona de Bajas Emisiones pueda reducir el tráfico en Barcelona un 7% y se reduzca la contaminación.

   "Deberemos reforzar el transporte público y establecer un a red de vigilancia para ver cómo afecta la Zona de Bajas Emisiones a los niveles de contaminación y a la salud de las personas", y ha lamentado que muchas de las medidas para combatir la situación no se puedan impulsar de forma inminente por su complejidad.