Archivo - Imagen de recurso de un test de VIH. - ACCAS - Archivo
MADRID 4 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Grupo de Estudio del SIDA de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (GeSIDA) ha reclamado reforzar la educación sexoafectiva, normalizar las pruebas diagnósticas y facilitar el acceso a las estrategias de prevención, además de combatir el estigma, para mejorar la salud sexual.
Con motivo del Día Mundial de la Salud Sexual, GeSIDA defiende situar la salud sexual integral en el centro de las políticas de salud pública y a aprovechar los avances científicos disponibles para reducir las nuevas infecciones y mejorar la calidad de vida de la población.
"En la infección por VIH hemos conseguido algo extraordinario: disponemos de tratamientos que permiten a las personas vivir muchos años con una calidad de vida similar a la de la población general y sabemos que una persona en tratamiento y con carga viral indetectable no transmite el virus por vía sexual. Pero todavía tenemos una asignatura pendiente: conseguir que todo ese conocimiento científico se traduzca de forma más efectiva en prevención, diagnóstico precoz y una reducción real de las nuevas infecciones", ha señalado la presidenta de GeSIDA, María Velasco.
El grupo subraya que la reivindicación adquiere especial relevancia en un momento en el que España afronta un incremento sostenido de las infecciones de transmisión sexual. En 2024 se notificaron más de 93.000 casos de las cuatro ITS principales sometidas a vigilancia epidemiológica, alcanzándose uno de los niveles más elevados de la última década.
Ante esta situación, el Ministerio de Sanidad ha presentado en junio de 2026 la nueva Hoja de Ruta 2026- 2030 frente a las ITS, que plantea reforzar la vigilancia, la prevención, el diagnóstico precoz, el acceso a las pruebas y nuevas estrategias como el autodiagnóstico y la autotoma de muestras.
En este contexto, la infección por el VIH continúa formando parte de la realidad de la salud sexual en España. Los últimos datos oficiales disponibles correspondientes a 2024 contabilizaron 3.340 nuevos diagnósticos de VIH, con una tasa estimada, una vez corregido el retraso en la notificación, de 7,44 casos por cada 100.000 habitantes. La transmisión sexual continúa siendo claramente la vía mayoritaria por la que se transmite el virus (por la que se produce el 83% de los nuevos casos).
Para GeSIDA, estas cifras muestran que los avances terapéuticos no deben conducir a una falsa sensación de que el VIH ha dejado de ser un problema de salud pública. Por el contrario, la disponibilidad de herramientas de prevención altamente eficaces permite plantear objetivos más ambiciosos.
"Hoy tenemos más herramientas que nunca para evitar nuevas infecciones por VIH. El reto ya no es únicamente disponer de ellas, sino conseguir que las personas que las necesitan las conozcan, puedan acceder a ellas y encuentren un sistema sanitario que responda de forma rápida, cercana y libre de prejuicios", afirma Velasco.
UNA PREVENCIÓN AJUSTADA A CADA NECESIDAD
El grupo considera que este cambio de paradigma debe conducir desde una concepción de la prevención basada en una única herramienta hacia un modelo de prevención combinada, en el que el preservativo, la profilaxis preexposición (PrEP), la profilaxis posexposición (PPE), el diagnóstico periódico, el tratamiento del VIH y las medidas de vacunación se utilicen de acuerdo con las necesidades y circunstancias de cada persona.
En este sentido, desde GeSIDA se considera que uno de los principales avances de los últimos años ha sido precisamente demostrar que la prevención no tiene por qué ser igual para todo el mundo. El preservativo continúa siendo una herramienta esencial frente al VIH y numerosas ITS. Pero recuerda que existen también estrategias farmacológicas de elevada eficacia frente al VIH, como la PrEP y la PPE, que permiten adaptar la prevención a diferentes situaciones y necesidades.
"No existe una única forma de prevenir el VIH. Hay personas para las que el preservativo será la estrategia fundamental; otras necesitarán la PrEP y otras pueden beneficiarse de una PPE después de una exposición. La responsabilidad del sistema sanitario es ofrecer todas las opciones eficaces y ayudar a cada persona a elegir la que mejor se adapte a su situación", ha explicado la presidenta de GeSIDA.
LA NECESIDAD DE NORMALIZAR LA PRUEBA DEL VIH
Según el grupo, la prevención, sin embargo, no termina en evitar nuevas infecciones, ya que diagnosticar antes continúa siendo una de las grandes prioridades de la respuesta frente al VIH.
GeSIDA apunta que una proporción relevante de las personas que reciben un diagnóstico de VIH en España lo hace de forma tardía, cuando la infección ya ha producido un deterioro inmunológico significativo. El diagnóstico tardío se asocia a un mayor riesgo de complicaciones y dificulta también los objetivos de prevención.
Por ello, desde GeSIDA se defiende seguir normalizando la prueba del VIH y aprovechar todas las oportunidades que ofrece el sistema sanitario y comunitario para su realización: Atención Primaria, Urgencias, consultas de ITS, servicios hospitalarios, centros específicos o dispositivos comunitarios.
"Una prueba de VIH no debería generar más miedo que cualquier otra prueba médica. Tenemos que conseguir que hacerse una prueba cuando existe una posibilidad de exposición sea algo normal, sencillo y accesible, y no una decisión marcada por el miedo a ser juzgado", señala Velasco.
La experta indica que esta estrategia debe extenderse también al diagnóstico de otras ITS. Muchas infecciones pueden permanecer asintomáticas durante largos periodos, por lo que preguntar por la salud sexual y realizar pruebas cuando estén indicadas constituye una herramienta fundamental para interrumpir las cadenas de transmisión.