Archivo - Imagen de archivo de personal sanitario en el Hospital Central de Nampula, en Mozambique. - THE GLOBAL FUND/VINCENT BECKER - Archivo
MADRID, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Fondo Mundial ha destacado la "enorme resiliencia" de los países en la lucha contra el VIH, la tuberculosis y la malaria para hacer frente a los "recortes drásticos" en la financiación internacional, así como a los conflictos, los desplazamientos y el aumento de las necesidades humanitarias registrados durante 2025.
Así lo indica la asociación global en el 'Informe 2026 de resultados', publicado este miércoles. En el documento, el Foro Mundial resalta el trabajo de los países "codo con codo" para proteger los avances que se han logrado durante uno de los períodos "más convulsos" para la salud mundial.
"Los resultados de este año demuestran lo que se puede conseguir cuando los países y los socios se adaptan a sus prioridades. Ante una presión extraordinaria, países, comunidades y socios trabajaron codo con codo para proteger los servicios esenciales y salvaguardar décadas de avances en la respuesta al VIH, la tuberculosis y la malaria", ha manifestado el director ejecutivo del Fondo Mundial, Peter Sands.
El Fondo señala que 2025 fue un "claro recordatorio" de lo "frágiles" que pueden ser los avances. En este contexto, apunta que los recortes de financiación provocaron "importantes retrocesos" en las repuestas a las tres enfermedades: los servicios de prevención del VIH se redujeron o suspendieron en muchos países, los programas de tuberculosis sufrieron interrupciones en áreas como la detección de casos, el diagnóstico y el tratamiento, y las respuestas a la malaria se enfrentaron a desabastecimientos de medicamentos esenciales y retrasos en campañas de prevención críticas.
AVANCES EN LAS RESPUESTAS AL VIH, LA TUBERCULOSIS Y LA MALARIA
El informe indica que los países consiguieron mantener el tratamiento y la continuidad de la atención del VIH a pesar de las grandes presiones que soportaron el financiamiento y los sistemas de salud. En 2025, el 87 por ciento de las personas que vivían con el VIH en países que reciben financiamiento del Fondo Mundial conocía su estado serológico, el 80 por ciento recibía tratamiento antirretroviral y el 74 por ciento presentaba supresión de la carga viral. Así, 26,9 millones de personas recibieron tratamiento antirretroviral para el VIH, frente a los 25,6 millones de 2024.
Sin embargo, los servicios de prevención del VIH se vieron "gravemente afectados" por los recortes del financiamiento nacional e internacional. En 2025, 1,1 millones de personas recibieron profilaxis previa a la exposición en los países donde invierte el Fondo Mundial, por debajo de los 1,4 millones de 2024. Para la entidad, estos retrocesos ponen de manifiesto la necesidad urgente de restablecer los esfuerzos de prevención y de proteger los en la lucha contra el VIH.
Respecto a la tuberculosis, el pasado año, 7,4 millones de personas recibieron tratamiento para la enfermedad en los países que reciben financiamiento del Fondo Mundial, de las cuales 115.000 presentaban tuberculosis farmacorresistente. Se estima que, en 2024, 10,7 millones de personas enfermaron de tuberculosis en todo el mundo, y que más de 1,2 millones fallecieron debido a la enfermedad.
"Continúan existiendo importantes deficiencias en el diagnóstico y el tratamiento, lo que refuerza la necesidad de encontrar, diagnosticar y tratar antes a más personas", añade el organismo.
Por otra parte, en 2025, se distribuyeron 196 millones de mosquiteros tratados con insecticida. A pesar de ello, se estima que la malaria acabó con 610.000 vidas en todo el mundo en 2024.
"Desde que se creó el Fondo Mundial en 2002 hemos logrado reducir la tasa de mortalidad combinada de las tres enfermedades en un 65 por ciento y salvar un total de 72 millones de vidas", ha subrayado la directora de Relaciones Externas del Fondo Mundial, Françoise Vanni.
CONSEGUIR RESULTADOS DONDE MÁS SE NECESITA
El Fondo Mundial recuerda que en algunas de las zonas más complejas del mundo se concentra una "carga desproporcionada" del VIH, la tuberculosis y la malaria. Los entornos frágiles y afectados por conflictos representan en torno al 63 por ciento de los casos de malaria a nivel mundial, mientras que los países que atraviesan crisis agudas o prolongadas concentran aproximadamente una cuarta parte de los casos de tuberculosis.
En este punto, el Fondo subraya que, en el período 2024-2026, está invirtiendo cerca de 4.500.000 millones de euros en entornos operativos complejos.
El informe también afirma que la innovación acelera los avances. Por ello, destaca las primeras entregas de lenacapavir en los países que reciben financiamiento del Fondo Mundial y que han sido los primeros en adoptar esta herramienta para la prevención del VIH a finales de 2025, cuya ampliación se aceleró en 2026.
También resalta el despliegue de radiografías digitales asistidas por IA en más de 20 países para luchar contra la tuberculosis y la ampliación continua de los mosquiteros tratados con insecticida con doble ingrediente activo para la malaria, que tienen el potencial de reducir los casos hasta en un 45 por ciento en zonas con resistencia a los insecticidas en comparación con los mosquiteros estándar.
EL LIDERAZGO DE LOS PAÍSES DETERMINARÁ EL RUMBO
El Informe de resultados de este año demuestra cómo el liderazgo de los países, la innovación y la asociación han ayudado a proteger décadas de avances en la respuesta al VIH, la tuberculosis y la malaria, a la vez que han puesto de manifiesto la necesidad de que la asociación del Fondo Mundial siga evolucionando para respaldar respuestas nacionales más sostenibles y autosuficientes.
De cara al futuro, el Fondo Mundial afirma que ya está poniendo en práctica esa evolución. Los cambios estratégicos aprobados a finales de 2025 están definiendo la priorización de recursos, reforzando el apoyo para los países en el camino hacia la autosuficiencia y creando vías de transición más claras y predecibles.
"Estos cambios hacen mayor hincapié en el cofinanciamiento y la movilización de recursos nacionales, en una mayor integración en los sistemas de salud nacionales y en la sostenibilidad a largo plazo de los sistemas comunitarios", explican desde el organismo.
Para la entidad, los retos de 2025 también brindaron la oportunidad de acelerar un cambio general con mayor eficiencia y eficacia, una mayor implicación de los países y un enfoque constante en lograr el mayor impacto posible con cada dólar. "A medida que los países aumentan sus inversiones y avanzan hacia una mayor autosuficiencia, seguirá siendo vital mantener las inversiones internacionales",, concluye.