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MADRID 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Fisioterapia puede reducir el dolor crónico y las molestias asociadas a la endometriosis, enfermedad crónica que actualmente no cuenta con tratamientos curativos, según la decana del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM), Aurora Araújo.
La endometriosis, generalmente progresiva e incapacitante, aparece por el crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, ocupando órganos ajenos al sistema reproductor, como intestinos, colon, riñones, uréteres y vejiga, principalmente. En España, se estima que más de dos millones de mujeres tienen esta patología, más del 10 por ciento de la población femenina en edad fértil.
La menstruación difícil y dolorosa (dismenorrea), el dolor durante y después de las relaciones sexuales (dispareunia), el dolor pélvico, la incontinencia urinaria y los trastornos intestinales son algunos de los síntomas de esta enfermedad. Además, es una de las principales causas de infecundidad femenina, y entre el 25 y el 50 por ciento de las mujeres con problemas reproductivos (infertilidad y esterilidad) tienen endometriosis, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Araújo ha explicado que muchas mujeres con endometriosis manifiestan que el dolor es "muy invalidante, afectando a su actividad laboral y a su vida cotidiana, lo que también repercute en sus relaciones familiares y personales y llega a provocar estigma y aislamiento social".
A día de hoy no se conocen las causas de la enfermedad y no existen tratamientos curativos, por lo que la atención se centra en "aliviar los síntomas y reducir las repercusiones a largo plazo". Entre las opciones terapéuticas más empleadas se encuentran la terapia hormonal, la analgesia y la cirugía, en caso de que no se encuentren respuestas al tratamiento conservador.
ALIVIAR EL DOLOR Y MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA
En este sentido, la Fisioterapia puede ayudar a aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida de las mujeres con endometriosis, aportando beneficios en la zona del suelo pélvico. Este tratamiento fisioterápico debe ser individualizado, ya que la sintomatología es muy diversa.
"La incorporación de la Fisioterapia dentro del tratamiento conservador no está extendida aún. No existen guías de práctica clínica específicas para la endometriosis, como ya ocurre con las guías de dolor pélvico crónico más genéricas", ha lamentado Araújo.
La Fisioterapia de Salud Pélvica, además de aliviar el dolor, tiene el objetivo de liberar adherencias causadas por los implantes endometriales o las generadas por las cirugías realizadas para "retirarlos y limitar el avance de la enfermedad".
DISTINTAS TERAPIAS
La Fisioterapia emplea diferentes técnicas, generalmente con terapia hormonal, dependiendo de las necesidades de cada paciente. Diversos estudios reflejan la eficacia en el tratamiento de la endometriosis de la electroterapia con estimulación nerviosa transcutánea (TENS) y láser pulsado de alta intensidad (HILT), entrenamiento de relajación muscular, ejercicio terapéutico y terapia manual, así como conciencia corporal o respiración.
Estas técnicas ofrecen mejoras significativas en cuanto a menor número de días con dolor menstrual y reducción del dolor pélvico crónico, relajación del suelo pélvico, aumento del control y la fuerza, menos efectos secundarios de fármacos, y mejora de niveles hormonales, ansiedad y depresión.
Gracias a la técnica TENS, las mujeres con endometriosis reducen el dolor pélvico y la dispareunia profunda y mejoran la función sexual. Con la técnica HILT, se reduce el dolor y se generan efectos antiinflamatorios, antiedematosos, reparadores y analgésicos. La diatermia de alta frecuencia estimula el drenaje y relaja la hipertonía perineal y abdominal
Por otro lado, el entrenamiento de relajación muscular progresiva de Jacobson aporta beneficios como la disminución de los niveles de ansiedad y depresión. La Fisioterapia Respiratoria relaja el suelo pélvico y ayuda al drenaje pélvico. Y, por último, el ejercicio terapéutico y las recomendaciones sobre adaptaciones del ejercicio físico, prescrito por fisioterapeutas, evitan la aparición de efectos adversos.
La Fisioterapia, como terapia complementaria, ofrece la oportunidad de disminuir los niveles de estrógenos y mejorar la condición ectópica y el sangrado del tejido endometrial. Además, la actividad física y el ejercicio aminoran la inflamación al reducir la acumulación de células inflamatorias.
Los ejercicios hipopresivos y de Kegel, el yoga, los entrenamientos aeróbicos y los ejercicios cardiovasculares mejoran el dolor, el control y la fuerza, y ayudan al bienestar y al estado de ánimo de los pacientes.
En este aspecto, las intervenciones que se llevan a cabo en un entorno grupal o supervisadas consiguen unos resultados superiores en cuanto a mejora de la calidad de vida frente a las realizadas en el domicilio o no supervisadas.
ENFERMEDAD INFRADIAGNOSTICADA
La endometriosis es una patología infradiagnosticada, ya que sus síntomas son numerosos y variados, desde el grado leve (personas asintomáticas) hasta el severo, en el que las pacientes se ven incapacitadas de llevar una vida normal.
La variedad de situaciones hace que el tiempo medio para la emisión de un diagnóstico sufra un retraso cercano a los nueve años y que una paciente tenga que visitar hasta a cinco médicos distintos -de familia, ginecólogos y otros especialistas- hasta que se le diagnostica la enfermedad, según estimaciones de la Asociación de Afectadas por la Endometriosis (ADAEC).
"Los tiempos son esenciales para frenar el avance de esta enfermedad. Resulta necesario realizar un diagnóstico lo más temprano posible, para iniciar un abordaje integral cuanto antes y poder controlar mejor su evolución", ha concluido Aurora Araújo.