Archivo - Imagen de recurso de un laboratorio. - NICOLAS_/ ISTOCK - Archivo
MADRID 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) ha elaborado un marco común y transversal a todas las especialidades médicas para impulsar la especialización avanzada y el desarrollo profesional de los médicos especialistas.
La propuesta define cuatro itinerarios formativos diferenciados a partir de la obtención de la especialidad con los que se busca establecer un modelo homogéneo basado en criterios científico-técnicos que faciliten el reconocimiento formal en España de las competencias avanzadas de los médicos especialistas.
Según explica FACME, la creciente complejidad de las enfermedades, los avances tecnológicos y la exigencia de una máxima eficacia y seguridad para los pacientes han hecho necesaria la existencia de determinados ámbitos de especialización avanzada que se desarrollan tras la formación MIR y la obtención del título de especialista.
Aunque España ya cuenta con un marco normativo que incluye la Ley 44/2003 (LOPS) y los Reales Decretos 639/2015 y 589/2022, la federación subraya que la falta de implementación práctica está generando problemas organizativos en el Sistema Nacional de Salud (SNS) al dificultar la oferta de plazas con perfiles de especialización avanzada.
"Esta situación repercute tanto en las garantías asistenciales para los pacientes como en el desarrollo profesional de los médicos especialistas", añade FACME.
El documento de consenso ofrece un marco para la especialización avanzada y busca facilitar a las Administraciones Públicas su reconocimiento e implementación en el SNS. En su elaboración han participado las 46 sociedades científicas que representan a las especialidades médicas reconocidas legalmente en España y también se ha contado con expertos de las CCAA y la colaboración del Ministerio de Sanidad.
CUATRO ITINERARIOS DIFERENCIADOS
La propuesta articulada por la Federación establece cuatro vías complementarias que responden a distintos escenarios de actualización y especialización.
La primera de ellas es la recertificación periódica de la especialidad, concebida para verificar y dar garantía pública de que todos los médicos especialistas en ejercicio mantienen y actualizan sus competencias profesionales a lo largo del tiempo, con un ciclo propuesto de seis años.
La segunda son los cursos específicos y estancias formativas cortas: orientados a reconocer y acreditar aprendizajes o técnicas concretas como méritos profesionales, sin constituir por sí mismos una nueva titulación oficial. El caso de uso que utiliza el documento para ejemplificar esta vía es la formación en cirugía robótica por parte de los cirujanos generales.
La tercera vía son los Diplomas de Acreditación Avanzada (DAA). FACE detalla que responde a la necesidad de ordenar y reconocer situaciones asistenciales ya existentes en las que determinados profesionales desempeñan funciones de mayor cualificación en unas áreas funcionales específicas.
Se propone esta vía cuando las funciones de mayor cualificación representan más del 50 por ciento de la actividad de la unidad asistencial. El caso que utiliza el documento para ejemplificar esta vía es el diploma en cuidados paliativos.
Por último, FACME propone Areas de Capacitación Específica (ACE): programas formativos avanzados destinados a dar respuesta a los avances científicos y técnicos que requieren la adquisición de conocimientos, competencias y habilidades de alta especialización. Se plantea su creación cuando las tareas de mayor cualificación superan el 80 por ciento de la actividad habitual. El caso que en el documento ejemplifica esta vía es la especialización en hemodinámica y cardiología intervencionista.
Para las ACE, la propuesta detalla estancias formativas de uno a dos años de duración (con al menos un 70 por ciento del tiempo dedicado a la capacitación específica), planificados entre la Administración Central y las Comunidades Autónomas según las necesidades asistenciales.
También se incluye una vía extraordinaria o transitoria de acceso para profesionales que, en el momento de la implantación del ACE, acrediten experiencia suficiente en el área funcional correspondiente.
TRABAJO CONJUNTO CON SANIDAD
El documento es fruto de meses de trabajo entre el Ministerio de Sanidad y FACME, iniciados en una reunión a principios de 2026 con más de 40 expertos de las sociedades científico-médicas y representantes ministeriales, entre los que asistieron la ministra Mónica García y el director general de Ordenación Profesional, Miguel Ángel Máñez, así como expertos designados por las CCAA.
El texto final integra las aportaciones posteriores de todas las sociedades integradas en la Federación. Esta iniciativa se alinea con la consulta pública previa abierta por el Ministerio el 17 de julio para modificar la regulación de los DAA y las ACE mediante real decreto, trámite en el que FACME remitió sus aportaciones técnicas el pasado 31 de julio.
La Federación confía en que la definición clara de estos cuatro itinerarios permita combinar las necesidades de formación médica continuada y avanzada con una mejor organización del sistema sanitario, garantizando siempre la máxima calidad y seguridad en la atención a los pacientes.