Actualizado 17/05/2007 18:03:06 +00:00 CET

Expertos dicen que el lúpulo de cerveza evita la oxidación de las células y reduce niveles de colesterol y triglicéridos

VALENCIA, 17 May. (EUROPA PRESS) -

El lúpulo, uno de los ingredientes fundamentales de la cerveza, influye positivamente en los parámetros sanguíneos del metabolismo oxidativo, evitando la oxidación de las células y, además, disminuye los niveles de colesterol total y triglicéridos, según informaron hoy fuentes del Colegio de Médicos de Valencia, en base a un trabajo de investigación sobre esta bebida.

El estudio, titulado 'El lúpulo contenido en la cerveza, su efecto antioxidante en un grupo controlado de población', elaborado por la doctora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia (UV) Victoria Valls Bellés; y por el presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca), Jesús Román Martínez.

El objetivo de la investigación, que se realizó en un grupo dietéticamente controlado, de edad avanzada y a los que se les administró cerveza sin alcohol, fue analizar la relación entre el consumo de una bebida rica en compuestos antioxidantes "y los parámetros sanguíneos del metabolismo oxidativo y su relación con el metabolismo lipídico y los parámetros de inflamación", explicaron.

Según los resultados, la ingesta de cantidades moderadas de cerveza sin alcohol disminuye el daño oxidativo y aumenta la defensa antioxidante. Asimismo, puntualizaron que se comprobó una disminución de las LDL oxidadas en un ocho por ciento, lo que podría indicar que esta bebida "protege a estas proteínas de su oxidación", una acción que puede tener "un gran interés" dado que las LDL "son un importante factor de riesgo en los procesos ateroscleróticos", destacaron.

Por otra parte, se observó que el lúpulo disminuye los niveles de proteína C reactiva, interleukina-6 y la fracción C3 del complemento, que "aumentan en una respuesta inflamatoria, como ocurre en la patología cardiovascular", indicaron.

En esta línea, subrayaron que determinados científicos "consideran que un nivel alto de proteína C reactiva es un factor de riesgo positivo para una cardiopatía". No obstante, aseguraron que algunos factores como la edad, el tabaquismo, el sexo, la menopausia y las enfermedades agudas "aumentan los niveles de dicha proteína", por lo que, estos parámetros "deben de tenerse en cuenta en cada individuo".

La doctora Victoria Valls señaló que, en una dieta "adecuada", el consumo moderado de cerveza sin alcohol, por parte de adultos sanos, "puede contribuir a la reducción de patologías asociadas con la edad y, por lo tanto, conseguir un envejecimiento más saludable".

Por su parte, Jesús Román Martínez remarcó que la cerveza "tiene una capacidad antioxidante global significativa" y agregó que "posee valores similares a otras bebidas alcohólicas como el vino y no alcohólicas como el mosto".

Asimismo, el profesor Jesús Román Martínez, explicó que el efecto "beneficiosos sobre la salud" atribuido a las bebidas tradicionales fermentadas, entre las que se encuentra la cerveza, "no se debe únicamente a la presencia de alcohol sino, fundamentalmente, a su contenido en antioxidantes".

El lúpulo, que es el ingredientes que le confiere a la cerveza su sabor amargo, constituye junto con el agua y la cebada malteada, la base del mosto que, una vez fermentado se convertirá en esta bebida.

Desde la antigüedad, el lúpulo se ha empleado en la medicina tradicional para tratar distintas dolencias y enfermedades por su acción antibacteriana, su actividad anti-inflamatoria y sus propiedades sedantes y diuréticas. Además, se ha comprobado que este ingrediente es rico en polifenoles, unos antioxidantes naturales que protegen frente a la acción perjudicial de los radicales libres.

El Centro de Información Cerveza y Salud recomienda un consumo moderado de cerveza, sólo por adultos sanos y, preferiblemente, en compañía de alimentos. Puntualizaron que el consumo moderado de alcohol es de 30 gramos al día para los varones, lo que corresponde a unas tres cañas de cerveza, y de 20 gramos al día para las mujeres, de decir dos cañas. Asimismo, resaltaron que no todas las personas reaccionan igual ante el alcohol, ya que influyen diversos factores como el peso, el sexo, la raza y la frecuencia con que se bebe.