EurHeca aboga por la movilidad de profesionales sanitarios en Europa pero avisan de los problemas para implementarla

Actualizado 06/10/2014 23:47:29 CET

MADRID, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

Representantes de las autoridades competentes en la regulación de los profesionales sanitarios de la European Health Professionals' Competent Authorities (EurHeCA) han abogado por la movilidad de los profesionales sanitarios en Europa, pero han avisado de los problemas que puede tener la implementación de esta norma.

En una reunión celebrada en el Consejo General de Enfermería de España, los expertos han abordado la Directiva de Cualificaciones, aprobada en noviembre de 2013 pretende hacer más eficiente el sistema de reconocimiento mutuo de las cualificaciones existente en la Unión Europea (UE) y, con ello, facilitar una mayor y mejor movilidad de los trabajadores cualificados en la Unión Europea.

Actualmente se encuentra en fase de trasposición en los 28 países miembros, cuyo plazo finaliza en 2016. "Debemos prestar atención a esa decisión, porque si no es la que deseamos como autoridades competentes, después no podremos cambiarla. Como autoridades competentes no queremos limitar la movilidad de los profesionales, que tan beneficiosa resulta para todos, pero tampoco podemos dejar de contemplar todos los problemas que conlleva. Tenemos que pensar en las consecuencias de esa movilidad", ha comentado el presidente de la EurHeCa, Patrick Fortuit.

Dicho esto, ha destacado el caso de Rumanía, que cada año forma a 3.500 médicos, pero de donde se marchan más de 4.000, con lo que en los últimos 10 años ha perdido más de 15.000 médicos.

Y es que, a su juicio, uno de los principales beneficios de la Directiva de Cualificaciones, pero también uno de sus principales problemas para su implementación, es la tarjeta profesional europea que, como certificado electrónico, ofrecerá a los profesionales interesados la posibilidad de beneficiarse de un reconocimiento de sus cualificaciones más fácil y rápido. Esta tarjeta está asociada a un procedimiento de reconocimiento optimizado y desarrollado a través del Sistema de Información del Mercado Interior (IMI).

"El objetivo general es claro, conseguir un mismo nivel educativo en todos los países europeos. Con la tarjeta, provista de un microchip, se facilitan al profesional los trámites para trabajar en otro Estado miembro, pero a la vez permite a las autoridades competentes compartir información y detectar, por ejemplo, que un profesional está inhabilitado en un país. Por la seguridad de los pacientes hay que impedir que esta persona intente ejercer su profesión en otro país", ha apostillado.

A este respecto dos son los hándicaps con que se encuentran, por un lado los plazos, porque como ha asegurado Fortuit, si la Comisión Europea quiere tener terminado todo el trabajo para 2016, puede que el resultado final "no sea el más adecuado, sino sólo el más rápido de implementar". Otro inconveniente, prosigue, son las elecciones al Parlamento Europeo del próximo mes de julio ya que, tras las elecciones, llegará un nuevo comisario europeo de mercado único, que quizá quiera "algo distinto".

Para paliar estas dos situaciones, desde la EurHeCA han apostado por realizar un proyecto piloto, con una sola profesión, con lo que poder analizar los problemas que puedan surgir. En posteriores reuniones se acordará sobre qué profesión centrarán sus esfuerzos, pues lo queda por dilucidar es quién sufragará los costes, tanto de la implementación de la directiva, como de cualquier proyecto piloto que se haga para garantizar una mejor implantación.

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