BARCELONA, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
El 'Informe Quiral 2026 de medicina, comunicación y sociedad' ha revelado que en España existe, pese a la familiaridad con el concepto de la IA de forma genérica, un "desconocimiento profundo" sobre su aplicación en el ámbito sanitario, si bien se muestra optimista respecto a su potencial.
El trabajo, presentado este miércoles en Barcelona, está impulsado por la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona y el Centro de Estudios de Ciencia, Comunicación y Sociedad (CCS).
Incluye una triple investigación a partir de un estudio de opinión realizado a una muestra de más de 500 adultos residentes en España, un análisis de 400 piezas periodísticas publicadas entre 2022 y 2026 en 'La Vanguardia' y 'El País', y un análisis de la búsqueda de información en Google durante el mismo periodo.
CONOCIMIENTO
Los resultados muestran que el 47,63% de personas identifican correctamente la definición de IA como 'sistema informático capaz de imitar funciones cognitivas humanas (como el aprendizaje o el razonamiento) para resolver problemas'.
El conocimiento autopercibido del uso de la IA en el sector sanitario es "muy bajo": el 68,77% cree que sabe menos que la media de la población, y el 42,09%, nada o prácticamente nada, siendo los usos más conocidos la cirugía asistida por IA (27,27%) y la monitorización continua (23,72%).
ACTITUDES FRENTE A LA IA EN SALUD
El 43,68% cree que los beneficios de aplicar la IA a la salud superarán a los riesgos, el 29,05% cree que los riesgos superarán a los beneficios, y el 27,27% ve un balance neutro.
En general, la familiaridad con la IA se relaciona con más optimismo pero no reduce la preocupación, mientras que el nivel de estudios muestra asociación --a mayor nivel de estudios, mayor acuerdo-- pero no necesariamente con los ítems de preocupación.
A la vez, trabajar en sanidad se asocia a más conocimiento pero no a actitudes más (o menos) favorables a la IA, y no se aprecian diferencias entre hombres y mujeres.
Las ventajas más citadas son la agilización de listas de espera y trámites (22,33%), y el riesgo más citado, la reducción del contacto humano y del trato personal (27,47%).
COBERTURA PERIODÍSTICA
El estudio identifica una evolución en el discurso periodístico sobre la IA en salud entre 2022 y 2026: en 2022 y 2023, la narratiba priorizaba la proeza técnica del algoritmo, mientras en 2025 y 2026, el foco comunicativo es la "utilidad práctica".
Durante el primer año proliferaron titulares "ambiguos" sobre si los algoritmos sustituirían a los facultativos, mientras para 2025 y 2026, se ofrece una visión centrada en la inteligencia artificial como elemento de soporte no autónomo.
Se enfatiza el concepto de 'human-in-the-loop', argumentando que la alta precisión diagnóstica del algoritmo "es inútil sin el criterio clínico, la intuición y la capacidad empática de la profesión médica".
Asimismo, el debate ético ha migrado de las advertencias abstractas sobre riesgos (2023) hacia problemas concretos (2025-2026): entre otros, la validez jurídica de la firma médica basada en algoritmos, la protección de la historia clínica digitalizada o el impacto del coste energético derivado del cómputo continuado.
BÚSQUEDAS EN GOOGLE
El informe recoge que el interés por la IA en salud se disparó tras la presentación pública de ChatGPT en otoño de 2022 y hasta mayo de 2023; después, la tendencia crece, pero con una pendiente menos pronunciada.
En octubre de 2025 se alcanza el pico máximo de búsquedas y, a partir de ahí, estas bajan; además, cada año se produce una caída de búsquedas en los meses de verano.
Paralelamente, se han analizado las búsquedas de 10 marcas de apps cuyo uso se ha extendido en España: en este caso, el volumen de búsquedas es "mucho más elevado" que el de la búsqueda genérica 'IA + Salud', de 1,5 millones frente a 100.000, y su tendencia es de crecimiento continuo.
RECOMENDACIONES
El informe recomienda a la comunicación pública de la IA en el sector sanitario debe dejar de insistir en que la IA es capaz de "superar" a los profesionales y, por el contrario, visibilizar cómo ayuda al sistema y a sus profesionales.
Debe también especializarse según perfiles sociodemográficos y utilizar distintas narrativas según el tipo de usos; fomentar la comprensión entre pacientes y público; ayudar a reducir la desinformación, y conseguir que todas las partes implicadas conozcan las "preocupaciones legítimas", los valores y las necesidades de la sociedad.