Actualizado 05/10/2007 14:49 CET

Un estudio demuestra que la tomografía supera al escáner a la hora de determinar la extensión de un cáncer de ovario

MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

La tomografía por emisión de positrones (PET) supera al escáner a la hora de determinar la extensión del cáncer de ovario, permitiendo mejorar el manejo terapéutico de las pacientes, según los resultados de una investigación realizada por científicos italianos y británicos publicada el pasado agosto en la revista 'Nuclear Medicine Communications', resaltaron hoy en comunicado CRC Corporació Sanitària y el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (PRBB).

Los autores de esta investigación realizaron una ultrasonografía transvaginal, una TC de tórax y abdomen y una PET/TC de cuerpo entero a 50 mujeres entre los 23 y los 89 años de edad con lesiones pélvicas durante las dos semanas previas a la intervención quirúrgica que tenían programada. El objetivo era comparar los resultados obtenidos a partir de cada una de estas pruebas.

Durante la operación los cirujanos pudieron comprobar que las lesiones ováricas eran malignas en el 64% de estas pacientes y benignas en el restante 36%. En este apartado, la sensibilidad, especificidad, valor de predicción positivo, valor de predicción negativo y precisión de la PET/TC a la hora de determinar la extensión del tumor fue del 87%, 100%, 81%, 100% y 92% frente a los del 90%, 61%, 78%, 80% y 80% de la ultrasonografía transvaginal.

Comparado con la TC, los resultados de la PET/TC concordaron en un 69% con los obtenidos mediante la cirugía a la hora de determinar el estadio del cáncer de ovario, mientras que en el caso de la TC este porcentaje resultó ser del 53%. Es más, la TC proporcionó un diagnóstico incorrecto en 4 de las 6 pacientes que tenían un cáncer de ovario en estadio IV al no detectar metástasis a distancia en el hígado, la pleura y los nódulos linfáticos mientras el diagnóstico de la PET/TC resultó ser correcto en todas estas pacientes.

En base a ello los investigadores concluyen que la PET/TC aporta un valor añadido a la ultrasonografía transvaginal para diferenciar entre lesión benigna y maligna y también respecto a la TC a la hora de determinar el estadio del cáncer de ovario, un factor importante para determinar el tratamiento y aumentar la supervivencia de las pacientes.

En España se producen unas 1.600 muertes por cáncer de ovario cada año y se calcula que 1 de cada 55 españolas lo sufrirá a lo largo de su vida. Cerca del 70% de las pacientes se diagnostican en estadios avanzados, al ser un tumor que no presenta síntomas hasta que se ha extendido a otros órganos. El cáncer de ovario es el quinto tumor en frecuencia en la mujer y la primera causa de mortalidad entre las neoplasias ginecológicas, ya que sólo el 39% de las afectadas sobrevive a los 5 años.