Actualizado 07/05/2010 14:22:15 CET

El estrés laboral eleva el riesgo cardíaco en las mujeres

EP

LONDRES, 7 May. (Reuters/EP) -

Las mujeres que realizan trabajos donde están sometidas a gran presión, como es el caso de las enfermeras, pueden incrementar su riesgo a padecer una enfermedad cardíaca, de hecho las más jóvenes parecen ser las más vulnerables, según un estudio realizado en Dinamarca.

En este estudio, publicado en 'Occupational and Environmental Medicine', ha demostrado que las mujeres que sufrían mayores presiones en el trabajo eran un 25 por ciento más propensas a desarrollar enfermedades coronarias que quienes sentían que sus obligaciones eran apropiadas y manejables.

Los investigadores han evaluado el impacto de la presión laboral y el grado de influencia sobre la salud cardíaca de más de 12.000 enfermeras con edades comprendidas entre 45 y 64 años cuando comenzó el estudio en 1993. Hasta ahora se conocía que el estrés o tener empleos exigentes puede llevar a un mayor riesgo para la salud, pero las investigaciones previas se habían centrado principalmente en los varones.

El estudio ha evaluado, a través de controles hospitalario, durante 15 años a todas las mujeres, a quienes se les preguntó sobre las presiones laborales que sufrían a diario y por el grado de control que pensaban que tenían sobre su trabajo.

"Este estudio se suma a las evidencias previas sobre el efecto de las excesivas demandas psicológicas del trabajo en la salud cardíaca, pero es de los pocos que muestran el impacto en las mujeres", dijeron los investigadores, del Hospital Universitario Glostrup en Dinamarca.

Así, por ejemplo, las enfermeras que afirmaron que su estrés laboral era elevadísimo tuvieron un 35 más de probabilidades de tener una dolencia cardíaca, después de tener en cuenta factores de riesgo como fumar y ciertos hábitos del estilo de vida. Además, se observó que el riesgo era superior en las enfermeras de menos de 51 años.

Asimismo, mostró que quienes se sentían bajo una presión moderada tenían un 60 por ciento más de posibilidades de tener enfermedad cardíaca, mientras que quienes afrontaban presiones excesivas eran dos veces más propensas a sufrir ese problema.