La estimulación de la corteza sensorial acelera el proceso de aprendizaje

Actualizado 10/04/2012 19:37:40 CET
Cerebro humano
Reuters

SEVILLA, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) demuestra que la aplicación de corrientes débiles a través del cráneo modifica el aprendizaje de tareas motoras sencillas, acelerando o interrumpiendo dicho proceso en función de la polaridad de la corriente aplicada.

Los resultados de este trabajo, desarrollado por la División de Neurociencias de la UPO y dirigido por el investigador José María Delgado, han sido recogidos por la prestigiosa revista científica 'PNAS USA', editada por la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos.

Durante la última década, según informa la Olavide en una nota, diversas publicaciones han demostrado cómo el uso de corrientes de baja intensidad aplicadas a electrodos situados sobre la piel de la cabeza puede modificar la actividad de las neuronas cerebrales, situadas bajo dichos electrodos.

Esta técnica, denominada 'tDCS' (del inglés 'Transcranial Direct Current Stimulation'), ha suscitado un gran interés en la comunidad científica y médica, que ve en ella una forma simple, económica e indolora de tratar algunas patologías del sistema nervioso como la depresión, la epilepsia, el dolor crónico, el parkinson, o el infarto cerebral. No obstante, existe un gran desconocimiento sobre la forma en la que estas corrientes modifican la actividad de las neuronas a corto y largo plazo.

En su artículo, los científicos de la División de Neurociencias de la Pablo de Olavide muestran cómo la aplicación de corrientes débiles a través del cráneo es capaz de modificar los mecanismos sinápticos involucrados en el aprendizaje asociativo. Los experimentos manifiestan que la aplicación de este tipo de corrientes en la corteza sensorial permite aumentar o disminuir el grado de percepción del animal modelo ante un mismo estímulo, influyendo en el aprendizaje de nuevas tareas motoras.

Por otra parte, estos investigadores han demostrado en su estudio que los cambios en la actividad sináptica neuronal inducidos por la estimulación eléctrica prolongada están mediados por receptores neuronales para la adenosina, lo que puede tener un importante impacto en la aplicación clínica de esta novedosa técnica.

Este estudio ha sido realizado dentro del proyecto europeo 'HIVE' ('Hyper Interaction Viability Experiments'), financiado por el VII Programa Marco con 2,3 millones de euros y liderado por la empresa catalana Starlab. Este proyecto cuenta entre sus objetivos desarrollar una tecnología que permita estimular distintos centros nerviosos ubicados en el interior del cerebro, sin necesidad de implantar electrodos intracraneales.

Ahora, los integrantes de dicho proyecto trabajan en el diseño de un nuevo equipo que permitirá estimular el cerebro mediante múltiples electrodos colocados sobre la piel, consiguiendo así un mayor control de la corriente aplicada. El modelo animal desarrollado por los investigadores de la División de Neurociencias de la Universidad Pablo de Olavide es clave para la aplicación de esta tecnología en pacientes.