Publicado 01/06/2021 13:10CET

España se sitúa en la segunda división en el acceso y calidad del uso de biomarcadores predictivos oncológicos

Archivo - Investigadora en un laboratorio
Archivo - Investigadora en un laboratorio - OCV - Archivo

MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

España se encuentra, junto a Italia y Croacia, entre los países de segunda división en cuanto al acceso y calidad en el uso de biomarcadores predictivos oncológicos, según un estudio que evalúa la disponibilidad, calidad y reembolso de estas pruebas diagnósticas en la Unión Europea que ha sido impulsado por la Red Internacional de Calidad en la Patología (IQN Path), la Coalición Europea de Pacientes con Cáncer (ECPC) y la Federación Europea de Asociaciones de la Industria Farmacéutica (EFPIA).

El trabajo ha sido analizado en la mesa redonda 'Dificultades de Acceso a Biomarcadores de Calidad en Cáncer: la Experiencia Española', celebrada en el marco del Congreso de la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP). Allí, los expertos presentes coincidieron en que, aunque en España ya se han empezado a poner los mimbres para el desarrollo de la oncología de precisión, "aún queda mucho por hacer" para que en este ámbito el Sistema Nacional de Salud se posicione a la altura de los países más avanzados, entre los que se encuentran Francia, Alemania o Austria.

"Hasta el momento ha habido cierto desinterés por facilitar el acceso a los biomarcadores y también por promover una cultura de calidad en este nivel. Solo cien centros españoles participan en los programas de calidad de biomarcadores y el nivel de acreditación ISO también es bajo, lo que tiene un impacto negativo en los diagnósticos. En biomarcadores históricos y consolidados, como el HER2, un 20 por ciento de los resultados de España no son óptimos", ha explicado el jefe de servicio de Anatomía Patológica del Hospital Clínic de Barcelona, Antonio Martínez.

Sorprende, enfatiza la responsable de Medicina Personalizada de Roche Farma España, Teresa Ramos, que en biomarcadores históricos que se conocen desde hace tanto tiempo se consigan cifras "tan bajas" de adherencia. "Desde la industria nos planteamos qué podemos hacer para revertir esta situación y así mejorar la foto del acceso y la calidad en España", ha aseverado, para señalar que la solución pasa por impulsar la ciencia de los datos para desmontar la falsa creencia de que facilitar el acceso a los biomarcadores significa incrementar los gastos.

En este sentido, Ramos ha destacado la importancia de contar con una legislación nacional que rompa las barreras territoriales que actualmente existen. "Tenemos que conseguir que las nuevas tecnologías diagnósticas se incorporen de la manera más ágil posible al Sistema Nacional de Salud, garantizando, además, que este sea eficiente", ha apostillado Ramos.

De la misma opinión se ha manifestado el jefe de Oncología Médica del Hospital Clínic de Barcelona, Aleix Prat, quien considera que existe un "desfase legislativo" en este ámbito, ya que mientras que las terapias farmacológicas están reguladas al máximo, el uso de biomarcadores carece de cualquier tipo de regulación que establezca las bases para garantizar el acceso y también la calidad.

Para este experto, el establecimiento de una red de centros de referencia es otra de las claves que permitirá un acceso más equitativo a los biomarcadores. "El trabajo en red es esencial porque, como consecuencia de los avances que se están produciendo en el campo de la investigación, esto se va a complicar mucho. No todos podemos hacer de todo, por eso debe haber una red de centros de referencia y también mucha formación de los profesionales", ha detallado.

La calidad es otro de los temas que preocupa a los expertos. En este sentido, el responsable del Plan Director de Oncología de Cataluña, Josep Maria Borràs, ha resaltado la necesidad de que cualquier paso que se dé en materia de legislación contemple la evaluación de la calidad en el uso de los biomarcadores.

"La evaluación de la calidad es muy importante y cuando se hace salen resultados que no gustan. Es fundamental que la Administración tenga una política sobre oncología de precisión e incluya programas para evaluación de la calidad y además los dote de financiación", ha apostillado.

Sobre este aspecto, el director del Laboratorio de Biología Molecular del Servicio de Anatomía patológica del Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona, Javier Hernández-Losa, ha insistido en la importancia de la calidad que, a su juicio, empieza a extenderse dentro de los centros y también en la Administración.

"En anatomía patológica no había cultura de la calidad, pero poco a poco se está instaurando de forma natural y, además, las administraciones se están sumando a ella. Los biomarcadores deben cumplir con un nivel de acreditación que en otros países es obligatorio y aquí voluntario, pero vamos en buen camino", ha dicho.

Por su parte, la coordinadora del Programa de Garantía de Calidad de la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP), Teresa Hernández, ha puesto de manifiesto la necesidad de que dentro de los parámetros que evalúan esa calidad en el uso de los biomarcadores se incluyan los tiempos de respuesta de las determinaciones.

Desde el punto de vista de los pacientes, la directora médica de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), Mari Luz Amador, ha pedido un esfuerzo en formación para la población general, ya que, por el momento, los pacientes desconocen todo sobre la medicina oncológica de precisión.

Contador

Para leer más