España es uno de los países de la UE con un acceso más rápido a los nuevos tratamientos contra el cáncer, según expertos

Actualizado 15/09/2008 16:13:16 CET

ESTOCOLMO (SUECIA), 15 Sep. (Salvador Alcaide/EUROPA PRESS) -

España es uno de los países de la Unión Europea, junto con Francia, Austria y Suiza, en los que más rápidamente se introducen los tratamientos contra el cáncer que se van desarrollando, según los resultados de un estudio del Instituto Karolinska de Suecia presentados en el marco de la última reunión de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, en sus siglas en inglés) que se celebra estos días en Estocolmo (Suecia).

En dicho estudio se ha hecho una revisión de otros realizados en años anteriores por esta entidad, encargada también de conceder los Premios Nóbel, aunque en éste se incluyen los datos de los 27 países de la UE. De hecho, es en los últimos países incorporados -- tales como Polonia o Hungría-- y en Reino Unido donde, "salvo excepciones", el proceso de aprobación y acceso a fármacos es más lento.

De este modo, y tras comprobar los datos de los últimos 10 años, Francia se asienta como el país que más está pendiente de los nuevos tratamientos que van saliendo, mientras que en España el acceso es "algo más bajo y lento" a pesar de que a principios de esta década era el líder, señaló Nils Wilkings, principal autor de la investigación.

Para recopilar estos datos, los investigadores tomaron como referencia una serie de fármacos oncológicos para evaluar su incorporación al arsenal terapéutico de cada país. Así, se observan diferencias especialmente significativas en el uso de las moléculas más recientes, como bevacizumab (para cáncer de mama, colon y renal), erlotinib (pulmón), cetuximab (colorrectal), sorafinib o sunitinib (ambos para cáncer renal), aunque otros con una trayectoria más larga en el mercado también son menos accesibles en unos países u en otros.

Los principales motivos de esta disparidad en el acceso se debe principalmente al coste de estos medicamentos, admitió Wilking, además de que hay países en los que la aprobación requiere un procedimiento complejo y pequeños estudios que ratifiquen su eficacia.

LA ONCOLOGÍA EN ESPAÑA

En cualquier caso, aunque España lidere el acceso a nuevos medicamentos, el tratamiento oncológico tiene muchos otros aspectos que mejorar, destacó el jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona y presidente de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), José Baselga, tales la falta de centros de excelencia, de mecanismos que regulen la financiación de la investigación clínica.

"Tengamos también las ideas claras de que la situación de la oncología en España tiene problemas importantes ya que, por ejemplo, sólo se financia la investigación básica y, aunque eso está muy bien, todavía hay una asignatura pendiente", destacó este experto en declaraciones a Europa Press.

En el aspecto organizativo, Baselga aboga por una red eficaz que coordine los servicios de oncología de los distintos hospitales españoles en lugar de apostar por la creación de un centro nacional de cáncer para tratar a estos enfermos. "La oncología sólo se puede practicar en un entorno de grandes complejos hospitalarios porque requiere muchísimo de otras disciplinas", explicó.

Asimismo, también pidió una mejor financiación de los grupos cooperativos y que se implemente un plan oncológico "con un poco de músculo y que articule mejor el tratamiento del cáncer". En este sentido, destacó la falta de una política clara a la hora de decidir quién y en que centros se debe realizar la cirugía oncológica.

En cuanto a la planificación de la enseñanza, Baselga también echó en falta una mayor especialización en la titulación de Medicina y que los oncólogos médicos no tengan acceso a ejercer en las facultades. "La enseñanza de la oncología médica no está todavía bien estructurada, y esto provoca un profundo miedo a los pacientes con cáncer en quienes no son especialista", aseveró.

De este modo, aunque en el uso de fármacos estamos en una posición ventajosa, este experto pidió "no crear una falsa euforia porque tenemos muchos problemas". Es más, "ya nos gustaría tener los centros de investigación que tienen en Reino Unido", concluyó.