Archivo - Mosquito. - ISTOCK - Archivo
MADRID, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio de Sanidad ha informado este jueves de que, hasta el 19 de julio, se han notificado 124 casos importados de dengue y 108 de chikungunya, lo que supone 29 menos y 71 más, respectivamente, que en el mismo periodo del año pasado.
Sobre los 108 casos importados de chikungunya, ha precisado que más de la mitad procedían de Bolivia y alrededor del 21 por ciento de Cuba. Si bien hasta la fecha no se han documentado casos autóctonos, ha advertido del riesgo que supone la presencia del mosquito tigre, 'Aedes albopictus', en gran parte del litoral mediterráneo, Baleares y otros puntos de España, ya que el virus puede introducirse a partir de viajeros infectados y ser transmitido a otras personas a través de estos mosquitos locales.
En cuanto a los 124 casos importados de dengue, cerca de la mitad estaban relacionados con viajes a Maldivas y algo más del 25 por ciento con otros países de América. Este año no se han notificado casos autóctonos de dengue en España, aunque desde 2018 se han registrado episodios esporádicos de transmisión local, por lo que Sanidad ha llamado a mantener la vigilancia y la detección temprana.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado del aumento de los casos de dengue y chikungunya en determinadas áreas de América y Asia y del riesgo de expansión del virus hacia nuevas áreas geográficas, por lo que ha recomendado reforzar los sistemas de vigilancia y control.
El Ministerio de Sanidad también ha expresado preocupación por la circulación del virus del Nilo Occidental, transmitido principalmente por mosquitos del género 'Culex'. Hasta el 22 de julio, han sido confirmados tres casos en humanos, uno en Alicante y dos en Sevilla, además de numerosas detecciones del virus en mosquitos en Sevilla y Almería.
En 2025, se notificaron 45 casos humanos autóctonos, 37 confirmados y ocho probables, frente a los 158 registrados en 2024. La mitad de los casos sintomáticos presentó enfermedad neuroinvasiva y se produjeron cinco fallecimientos.
Aunque este año no se han notificado de momento focos en équidos ni en aves, el año pasado la vigilancia animal detectó 12 focos en équidos, distribuidos en Andalucía, Extremadura, Cataluña y Baleares, y cuatro aves infectadas en Lleida, Cádiz, Huelva y Córdoba. Ante estos datos, Sanidad ha destacado la importancia de una vigilancia integrada de personas, animales y mosquitos.
IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Sanidad ha explicado que el aumento de las temperaturas, las olas de calor y otros fenómenos extremos asociados al cambio climático están modificando la distribución, la actividad y los periodos de presencia de los mosquitos capaces de transmitir enfermedades.
Según ha señalado, la relación entre el calor, la presencia de mosquitos y la exposición a sus picaduras no es lineal y sigue siendo investigada. Aunque el aumento de las temperaturas puede favorecer la expansión de algunas especies y prolongar su actividad desde la primavera hasta el otoño, las olas de calor extremas y las sequías prolongadas también pueden reducir su supervivencia al limitar el agua necesaria para el desarrollo de las larvas.
En este contexto, ha resaltado el valor que tiene la información aportada por la ciudadanía, que permite complementar los sistemas convencionales de vigilancia y detectar de forma temprana cambios que pueden afectar a la salud pública. Con este objetivo, Sanidad puso en marcha en 2014 el sistema 'Mosquito Alert'.
"Lo importante no es solo saber si habrá más o menos mosquitos, sino entender cómo las olas de calor alteran su comportamiento y la exposición de las personas a las picaduras. La participación ciudadana aporta datos esenciales para comprender estos cambios y desarrollar modelos de predicción más precisos", ha destacado el investigador ICREA en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes del CSIC y codirector de 'Mosquito Alert', Frederic Bartumeus.
A través de la plataforma, cualquier persona puede enviar fotografías de mosquitos, comunicar posibles lugares de cría o notificar picaduras. Las observaciones son revisadas por especialistas y utilizadas por investigadores y administraciones públicas para complementar la vigilancia entomológica.
"Entender dónde avanzan los mosquitos, dónde persisten y cómo cambian sus patrones de actividad es esencial para anticipar escenarios futuros. El cambio climático introduce nuevas incertidumbres y obliga a mejorar continuamente nuestras herramientas de seguimiento y predicción", ha afirmado la jefa de área del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad Lucía García San Miguel.
Desde 2014, 'Mosquito Alert' ha contribuido a detectar mosquitos invasores en casi 500 municipios españoles y ha participado en el 32 por ciento de los primeros hallazgos registrados en España.
La plataforma pasó a formar parte del Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores como herramienta complementaria a los sistemas convencionales en 2023 y, desde entonces, la población ha enviado cerca de 70.000 observaciones, incluidas más de 44.000 notificaciones de picaduras, más de 15.000 fotografías de mosquitos adultos y alrededor de 10.000 avisos sobre posibles lugares de cría.
Sanidad ha animado a la ciudadanía a descargar 'Mosquito Alert' y participar activamente en el seguimiento de los mosquitos. Además, ha instado a los viajeros a zonas endémicas de dengue, zika o chikungunya a protegerse frente a las picaduras de los mosquitos durante el viaje.
Si regresan a zonas del país con presencia de 'Aedes albopictus' también deben protegerse frente a picaduras durante dos semanas, especialmente si desarrollan síntomas, para evitar la infección de los mosquitos locales y, por tanto, la aparición de casos autóctonos en personas no viajeras.