Actualizado 05/10/2012 14:14:31 +00:00 CET

España invierte el 5% del gasto total de investigación en salud en enfermedades mentales, por debajo de la media europea

Presidente De Cibersam
EUROPA PRESS

MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

España es uno de los países de la Unión Europea que menos invierte en las investigaciones sobre enfermedades mentales, ya que de todo el presupuesto para investigación en salud "sólo se destina el cinco por ciento" para estudiar estas patologías.

Así lo ha asegurado este viernes el director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam) y jefe de Servicio Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, Celso Arango, quien ha comentado que la inversión que realizan otros países en salud mental se sitúa en torno al 12 o el 13 por ciento, por lo que España sólo supera a países como Letonia, Francia, Portugal, República Checa y Eslovaquia.

"Estamos en un momento de crisis y entendemos que hay que ajustar aún más los recursos disponibles, pero aún así dentro de los presupuestos, existe una desproporción entre lo que reciben para investigar otras patologías respecto a las mentales o enfermedades del cerebro. Los años de vida perdidos por personas que tienen enfermedades neuropsiquiátricas son mucho mayores que los de otras enfermedades que reciben el doble de la financiación asignada a la salud mental", ha comentado Arango.

El director científico de Cibersam ha recordado que España "nunca" se ha caracterizado por priorizar la investigación, estando en el "carro" de algunos países que tienen los mismos niveles de calidad asistencial. No obstante, ha señalado que la creación de Cibersam ha hecho que España ocupe actualmente el cuarto lugar en el ranking de los países más productivos en investigación sanitaria, por detrás de Reino Unido, Alemania y Holanda.

Sin embargo, en la investigación de patologías mentales, existe una "falta de innovación" que limita el acceso a los tratamientos psiquiátricos más eficaces, a pesar de que existen estudios que demuestran que uno de cada cuatro personas desarrolla alguna enfermedad mental a lo largo de su vida.

ENFERMEDAD "ENORMEMENTE FRECUENTE"

"Las enfermedades mentales son enormemente frecuentes por lo que es un grupo de patologías que debemos priorizar dentro de nuestra asistencia sanitaria. Además, uno de los principales problemas que tienen las personas con enfermedades mentales es que también padecen otras como, por ejemplo, diabetes, infecciones o patologías cardiovasculares", ha comentado el investigador principal del Cibersam, José Luis Ayuso.

Pero no sólo estos pacientes tienen riesgo de padecer otras enfermedades sino que, además, tienen una menor esperanza de vida. Por ello, según han asegurado los expertos, invertir en investigación en estas patologías puede suponer un ahorro para el Sistema Nacional de Salud (SNS) dado que se pueden evitar muchas hospitalizaciones o visitas a los servicios de Urgencias, entre otros.

Por ello, los expertos han abogado por realizar una medicina integradora en la que se consideren, de manera integral, la enfermedad mental y las patologías que lleva asociada y han avisado de que "a la larga va a salir caro" para el SNS si para "ahorrar unos pocos euros" se recorta en esta investigación.

"Las evidencias obligan a replantearse el abordaje del paciente y a buscar una aproximación terapéutica integral y global y no sólo centrada en la patología mental. Esta labor se debe realizar de manera conjunta por parte de los colectivos de profesionales como los psiquiatras, médicos de Atención Primaria o enfermeras", ha recalcado Ayuso.

Dicho esto, ha subrayado la importancia que tiene que la sociedad también participe en este proceso de detección de enfermos mentales ya que estas patologías suelen aparecer en edades muy tempranas y son los familiares o los centros educativos los que primero detectan estas patologías.

Por este motivo, el próximo día 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental que tiene como objetivo "trasladar a la sociedad" este problema y concienciarles de que requiere una respuesta sanitaria pero también social y educativa.