Publicado 20/05/2021 16:04CET

Escudero espera que no haya "efecto contagio" tras denuncia por "homicidio" contra dirección del Severo Ochoa

Archivo - Entrada principal del Hospital Severo Ochoa de Leganés.
Archivo - Entrada principal del Hospital Severo Ochoa de Leganés. - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

La Comunidad de Madrid espera que no haya "efecto contagio" tras admitirse a trámite una denuncia de trabajadores del Hospital Severo Ochoa contra la dirección del mismo por "homicidio y sus formas" durante la primera ola del virus.

"No nos gustaría eso. Han sido momentos muy difíciles, tanto los trabajadores como los equipos directivos han dado lo mejor de sí mismo para dar respuesta a una situación muy dura sobre todo durante la primera ola", ha indicado el consejero de Sanidad en funciones, Enrique Ruiz Escudero, al ser preguntado por esa demanda tras una visita al Hospital Universitario Puerta de Hierro.

Asimismo, ha indicado que saben que se ha producido la denuncia, que no quiere valorar un proceso que está "en manos de la Justicia" y que colaborarán con lo que se "dictamine".

La denuncia fue interpuesta por la 'Plataforma por los trabajadores del Severo Ochoa' y la Agrupación Sanitaria Española (ASAES) debido a "la gestión negligente con resultados de lesiones y muerte", ya que consideran que la gestión de la crisis sanitaria en el hospital leganense pudo derivar en una veintena de fallecimientos, incluido el de un enfermero de quirófano del centro.

La denuncia se fundamenta en la gestión de un hospital que, según los denunciantes, "carecía de un Plan de contingencia", lo que habría derivado en "una total improvisación, un descontrol y una ausencia de actuaciones por parte de los responsables a la hora de afrontar las duras condiciones".

De hecho, en lo referente a los traslados de pacientes entre UCIs, la denuncia asegura que los médicos de este departamento del Severo Ochoa desconocían los "criterios", y aseguran que "el chat del WhatsApp de los Jefes de Servicio de la UCI permanecía inactivo a partir de las 22.00 horas, no funcionando por las noches".

"Y esto --argumenta el documento-- tuvo graves consecuencias para los pacientes, pues se estima entre los médicos de la UCI que de haber estado activo el WhatsApp por la noche, se podían haber salvado al menos 20 vidas de pacientes del Hospital, con nombres y apellidos".

RECORTES

La denuncia arranca con los denunciantes apelando al recorte de medios y personal durante los "últimos años" en el Severo Ochoa. Así, recuerda que fue uno de los primeros del país en colapsar por la pandemia y que el complejo hospitalario "no tenía ni siquiera los medios para atender a sus pacientes en un día a día normal", una responsabilidad que atribuyen a los "cargos de dirección que debieron haber actuado --alega la denuncia-- y no lo hicieron, dejando a la deriva a todos los trabajadores".

Y tras recordar que "en la UCI no existió ningún tipo de planificación o anticipación" y que "no se transmitió ningún tipo de instrucción por vía reglamentaria", revela que en marzo hubo un brote entre profesionales que participaron en una intervención quirúrgica (4 enfermeros, dos auxiliares de enfermería y un médico) ya que "ni se llevaban Equipos de Protección Individual completos (EPI) y la mascarilla que se utilizaba era la quirúrgica".

Pasaron los días y se hicieron públicos los vídeos de los pasillos de Urgencias llenos de pacientes. El Hospital, según los denunciantes, llegó "a rechazar la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME) cuando era evidente que era necesaria" porque, según esgrimen, desde la consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid se ordenó esperar a que estuviera habilitado el hospital provisional del Ifema.

La denuncia apunta que, desde marzo hasta junio del pasado año, "hubo momentos en los que se llegó a triplicar el número de pacientes en Urgencias y el 27% del personal fue contagiado por Covid"

"La dirección se encerró en su despacho, no dio órdenes (salvo las de no hacer PCR, no dar material, aceptar pacientes de manera descontrolada y rechazar la ayuda de la UME) no se remitió a protocolos porque no existían, no atendió a su equipo de trabajadores y desoyó las peticiones de ayuda desesperadas, de quienes se encontraban bajo su orden y mando", esgrime.