Dos enfermos de la variante humana de las vacas locas murieron en Castilla y León

Actualizado 08/04/2008 1:16:58 CET
Actualizado 08/04/2008 1:16:58 CET

Dos enfermos de la variante humana de las vacas locas murieron en Castilla y León

Foto de la Noticia
Foto: EP + Ampliar




   MADRID, 8 Abr. (OTR/PRESS) -

   La Junta de Castilla y León ha confirmado que dos personas fallecieron en la comunidad como consecuencia de la variante humana de la encefalopatía espongiforme bovina, más conocida como el mal de las 'vacas locas', unas muertes que se produjeron en los pasados meses de diciembre y febrero y elevan a tres las víctimas en nuestro país por esta enfermedad, desde 2005. Tras hacerse pública esta noticia, la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, transmitió "tranquilidad" a los consumidores y aseguró que en nuestro país se realizan numerosos controles de calidad sobre todos los animales que pasan a la cadena alimentaria.

   El director general de Salud Pública de la Consejería de Sanidad del Ejecutivo regional, José Javier Castrodeza, confirmó que el fallecimiento de estas dos personas, de 41 y 50 años, fue a causa de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, variante humana del mal de las 'vacas locas', una enfermedad que puede tardar hasta 13 años en incubarse. De este modo, se cree que los fallecidos habrían consumido la carne infectada antes de 2001, año en el que la Unión Europea hizo obligatorio el control a animales, con el fin de evitar este mal.

   Por este motivo, la Junta de Castilla y León no descarta que existan más casos de este tipo, asegurando, al mismo tiempo, que nada tiene que ver con la carne que se consume hoy en día en el mercado, motivo por el que los consumidores pueden estar "tranquilos", según Castrodeza, quien también señaló que estos sucesos no tienen, de ninguna manera, "trascendencia para la Salud Pública".

   La misma línea siguió la ministra de Sanidad, que pidió "tranquilidad" a consumidores y a profesionales del sector, asegurando que hoy "no estamos en las mismas circunstancias de hace muchos años", aunque, durante su intervención en la Conferencia Sectorial de Agricultura y desarrollo Rural, en Lanzarote (Gran Canaria) reconoció que esto puede ser "consecuencia de aquello". En este sentido, la ministra señaló que en nuestro país se registraron 719 casos de esta enfermedad desde 199, sin embargo desde 2005, cuando falleció una joven de 26 años en Madrid, no se había vuelto a conocer ningún nuevo afectado por las 'vacas locas' hasta ahora. "Se trata de consumos de hace muchísimos años, antes de estar establecido cualquier tipo de control en España y en la Unión Europea", dijo Espinosa.

   A este caso también se refirió el director General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Consumo, Manuel Oñorbe, quien insistió en que estas muertes se tratan de "casos esporádicos" que "no tienen consecuencias epidemiológicas ni ponen en riesgo la salud de los ciudadanos" y que, por ello "no se modificarán las medidas ya establecidas desde el año 2000". Esta teoría fue apoyada por el director del Centro Nacional de Referencia de la Encefalopatías Espongiformes Transmisibles, Juan José Badiola, quien aseguró hoy que la muerte de estas dos personas "no tiene que ver con el consumo de carne de vacuno en el periodo actual".

   APELANDO A LA CALMA

   Por su parte, asociaciones y organizaciones del sector agrario apelaron a la calma y aseguran "plena garantía" en los productos cárnicos. Así, el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Lorenzo Ramos, señaló que el mal de las 'vacas locas' está completamente controlado y que gracias a los controles ya no hay animales infectados, por lo que "es muy difícil que la infección se pase a las personas". "Nos gustaría que esto no causase una alarma general que produzca una crisis en el sector ganadero, que ya atraviesa por malos momentos", puntualizó Ramos.

   También la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) destacó que los controles de seguridad que se llevan a cabo hoy en día en los mataderos "son estupendos" y que estas muertes sólo son consecuencia del consumo de una carne de hace muchos años, cuando se desconocía esta enfermedad. Del mismo modo, la Confederación de Consumidores (CECU) y Usuarios, señaló que la enfermedad "está controlada" y que por tanto no debe crearse alarma.

   Este optimismo de las distintas asociaciones y organizaciones contrasta con la opinión de la Federación de Consumidores en Acción (FACUA), que no cree que se esté haciendo todo lo posible por evitar esta enfermedad, por lo que pidió al Gobierno que inviertan más en controles alimentarios y aumenten la red de inspectores, porque, según el portavoz de la entidad, Rubén Sánchez, el nivel de los controles alimentarios en España es "muy bajo" y adolece "de un déficit de inspección".