Las dietas hipocalóricas pueden generar una ralentización del metabolismo

Actualizado 11/07/2007 13:11:36 CET

VALENCIA, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

Las dietas bajas en calorías con la finalidad de perder peso pueden producir una ralentización en el metabolismo, ya que el organismo trata de acomodarse y disminuye la actividad metabólica. Así, el déficit en la ingesta de calorías que se consigue con la dieta es menor que el calculado teóricamente, mientras que el té verde activa el metabolismo y por tanto evita la ralentización, según se desprende de un estudio realizado por el doctor Cabo Soler, especialista en Endocrinología y Nutrición y Catedrático de Bioquímica de la Universidad de Valencia, en colaboración con Supradyn Siluet Control.

Además, se observa que a partir de los 25 ó 30 años comienzan unos cambios hormonales que pueden disminuir la masa magra, en especial la muscular, y de forma indirecta las necesidades energéticas de la persona. Así, se produce una ralentización en el metabolismo que disminuye en torno a un 5 por ciento por década como consecuencia de los discretos descensos en la función de la glándula tiroides.

Sin embargo, según este estudio, el té verde activa el metabolismo y por tanto evita la ralentización. Además, tiene efectos beneficiosos para combatir el exceso de grasa, tanto a nivel del tejido adiposo como en otros órganos principales como el hígado, intestino y músculo esquelético.

En este sentido, el doctor Soler explicó que los efectos atribuibles al té verde son "una reducción de la absorción de nutrientes, una activación de la lipólisis gracias al aumento de la termogénesis y una estimulación de la saciedad". "Estos datos --dijo- son especialmente interesantes si tenemos en cuenta que la obesidad se ha convertido en la enfermedad metabólica más prevalente en los países desarrollados".

Los principales componentes del té vede que pueden ejercer acciones de interés son polifenoles, taninos catéquicos, bases xánticas (cafeína y teofilina), vitaminas del grupo B, y sales minerales, destacando el flúor. Los polifenoles y en especial el EGCG (epigalocatequina) son responsables de la mayor parte de efectos beneficiosos para la salud, por lo que su contenido es "crucial".

ACTIVACIÓN DEL METABOLISMO

Precisamente los polifenoles del té verde, especialmente por el EGCG son causantes de la activación del metabolismo, y por tanto del aumento de las necesidades energéticas. Numerosos trabajos han demostrado que el té verde es capaz de aumentar los niveles de adrenalina, hormona que estimula el gasto energético, según las mismas fuentes.

Por otra parte, sus acciones más importantes por los componentes que tiene son estimulante general; lipolítico, diurético, disminuye la asimilación de ciertos nutrientes, hipolipemiante, antiagregante plaquetario, angioprotector y antiinflamatorio. Por todos estos efectos potenciales farmacológicos, el té verde se ha utilizado en el tratamiento del sobrepeso y la obesidad, y de muchos problemas asociados, tales como la hipercolesterolemia y los tromboembolismos, señaló.

Además de los efectos del té verde en el mantenimiento del peso corporal, diversos estudios han evidenciado que el té y sus principales constituyentes (flavonoides) pueden prevenir la aterosclerosis, término con el que se designa a diversas enfermedades que provocan un engrosamiento y pérdida de elasticidad de la pared arterial, una de las principales causas de muerte en los países occidentales. Por tanto, según el doctor Cabo, "el consumo de té verde puede tener efectos beneficiosos en pacientes con enfermedades coronarias, así como preventivos en toda la población".