Actualizado 20/04/2010 11:03:12 +00:00 CET

Una dieta grasa en el embarazo puede propiciar cáncer de mama en las nietas

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

El consumo excesivo de grasa durante el embarazo podría tener un efecto perjudicial sobre las siguientes generaciones, según un estudio del Centro Médico de la Universidad de Georgetown que se ha hecho público durante la reunión anual de la Asociación Americana de Investigación del Cáncer que se celebra en Washington (Estados Unidos).

El estudio en ratas muestra que las hembras embarazadas que comen una dieta alta en grasas no sólo aumentan el riesgo de cáncer de mama en sus hijas hembras sino también la descendencia de estas, es decir, en sus nietas.

Los investigadores señalan que no saben por qué este riesgo se pasa a través de dos generaciones pero creen que se produce a través de cambios epigenéticos que dan lugar a aumentos en las terminaciones de los botones mamarios que pasan de generación a generación.

Según señala Sonia de Assis, directora del estudio, se cree que estos botones son estructuras donde se desarrolla el cáncer de mama y tener más parece aumentar el riesgo del cáncer. "Esa es nuestra teoría pero en realidad no sabemos como sucede", explica Assis.

Los investigadores también descubrieron que el riesgo parece no sólo extenderse de madres a hijas y nietas sino también de madres a hijos y nietas. Así, las hijas de ratones macho y hembra nacidos de ratas que comieron mucha grasa tenían un 80 por ciento de posibilidades de desarrollar cáncer de mama. El riesgo era de alrededor del 69 por ciento si la madre o padre de la nieta había nacido de una rata que comía normalmente y el otro padre había nacido de una rata que consumía altos niveles de grasa. Por contraste, las nietas de ratas abuelas que comían una dieta normal tenían un 50 por ciento de posibilidades de desarrollar cáncer de mama.

Los científicos también estudiaron poblaciones control diferentes de ratas a las que se dio estradiol, una forma de estrógeno, y no observaron un aumento en el riesgo de cáncer de mama en las nietas. Según los autores, esto sugiere que la mayor producción de estrógeno asociado a comer más grasa no es la fuente del problema.

"Las implicaciones de este estudio son que las madres embarazadas necesitan comer una dieta bien equilibrada porque podrían estar afectando la salud futura de sus hijas y nietas", concluye Assis.