Descubren la causa genética de los 'movimientos espejo'

Actualizado 30/04/2010 12:43:59 CET

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

Investigadores canadienses han identificado la causa genética de los 'movimientos espejo', aquellos que afectan a las personas que son incapaces de mover una parte de su cuerpo sin mover la otra, un problema que se puede observar en los dedos, las manos, los antebrazos, y los pies de niños pequeños, pero que no suele persistir tras los 10 años. Este descubrimiento, publicado en el último número de 'Science', mejora el conocimiento de los mecanismos que generan este problema y sobre el propio funcionamiento del cerebro.

Los 'movimientos espejo' se dan en personas que, por ejemplo, cuando intentan abrir y cerrar su mano derecha, su izquierda copia sin querer el movimiento.

La mutación genética que causa los 'movimientos espejo' se denomina DCC (Deleted in Colorectal Carcinoma) y fue localizada por científicos de la Universidad de Montreal, la Centro de Investigación del Hospital Universitario Sainte-Justine, el Centro Hospitalario de la Universidad de Montreal, el Instituto de Investigaciones Clínicas de Montreal, el Instituto del Corazón de Montreal y la Universidad de Ciencias Médicas Jundishapour.

Según el principal autor de este trabajo, Guy Rouleau, profesor de la Universidad de Montreal, director del Centro de Investigación del Hospital Universitario Sainte-Justine y miembro del Centro de Investigación CHUM, "descubrimos que las personas afectadas por los 'movimientos espejo' en una gran familia presentan la misma mutación del DCC".

"Nuestro estudio sugiere que los individuos con 'movimientos espejo' sufren una reducción de la producción del gen DCC, que normalmente le dice a las células del cerebro que crucen de un lado al otro del propio cerebro. Simplificándolo, las mutaciones del DCC tienen un impacto en cómo el cerebro consigue comunicarse con los miembros del cuerpo".

Según el doctor Rouleau, el descubrimiento de la mutación del DCC es significativo porque "proporciona pistas importantes para conocer cómo está construido el cerebro". "Uno de los misterios en Neurología es cómo y por qué el sistema nervioso se cruza. Ahora, nosotros hemos contribuido a explicar el 'cómo'".

"Este trabajo es interesante porque, a pesar del gran número de estudios sobre el DCC en modelos como el de la mosca de la fruta, los gusanos o los ratones, este es el primer estudio que demuestra que el DCC tiene un rol en la formación de las conexiones cerebrales en los humanos", indicó Frédéric Charron, coautor de este estudio y director de la unidad de investigación del Instituto de Investigaciones Clínicas de Montreal.

Como parte de este estudio, los investigadores analizaron los genes de cuatro generaciones de familias canadienses de origen francés afectadas por los 'movimientos espejo'. Otro grupo de muestra incluyó familias iraníes afectadas por la misma condición. Los genes de ambas familias se compararon con los de 538 personas sin este problema.

"Los resultados de los exámenes neurológicos y generales, así como de las resonancias magnéticas, eran normales en los afectados por 'movimientos espejo' (...) excepto por que esas personas tenían una mutación del DCC que el resto no tenía", indicó la primera autora, Myriam Srour, neuróloga pediátrica y estudiante de doctorado en la Universidad de Montreal.