Actualizado 22/04/2013 20:06 CET

El descenso del número de mutualistas podría comprometer la continuidad de este sistema eficiente, según el IDIS

MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

El descenso del número de mutualistas protegidos por entidades de seguro privado "podría poner en grave riesgo la continuidad del sistema de colaboración público-privada" Así lo ha asegurado José Ramón Rubio, presidente del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), tras conocer los datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que muestran una caída del número de mutualistas en 2012 del 0,99%, cerca de 20.000 mutualistas, y que representa la mayor caída de mutualistas desde 2007.

Este descenso, unido al aumento de la siniestralidad pone en riesgo la viabilidad de este modelo que, añade, "ha demostrado ser un ejemplo de calidad y satisfacción para los usuarios". Y, en este sentido, desde el IDIS aseguran que las mutualidades no sólo representan un ejemplo de colaboración público-privada que proporciona múltiples beneficios al sistema público, sino que también son un modelo esencial para mantener la actividad de la sanidad privada y la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, que por sí sólo no puede para absorber la demanda sanitaria existente.

Así, el vicepresidente del IDIS, Luis Mayero, destaca la que "no genera déficit y beneficia a todos", por un lado al Estado, "por el coste fijo que le supone"; por otro, a la sanidad pública, "por la reducción de la demanda de los pacientes y el apoyo prestado por recursos privados cuando lo necesita"; y, finalmente, a los usuarios, ya que "tienen la libertad de elegir el entorno asegurador que les prestará la atención sanitaria".

Además, se trata de un modelo que tiene un peso significativo en el sector privado del aseguramiento y la provisión sanitaria. De hecho, "supone el 7% del gasto sanitario privado; el 10% del gasto privado de provisión; 24% del volumen de primas y el 32% del gasto asistencial de las aseguradoras con una siniestralidad directa del 100,53%, un 24% superior a la siniestralidad de seguros de colectivos e individuales", explica el vicepresidente del IDIS.

Por otro lado, goza de un alto grado de aceptación entre los mutualistas, ya que el 84,3% de los beneficiarios eligió libremente ser atendido por la cobertura sanitaria de gestión privada frente a los que optaron por el Sistema Nacional de Salud. Además, Luis Mayero señala que hay que sumar que "este modelo tiene un coste un 30% inferior al Sistema Nacional de Salud, debido a que las aseguradoras asumen el coste total de la demanda sanitaria que tengan los beneficiarios, lo que no da posibilidad de endeudamiento".

SI DESAPARECE AUMENTARÁN LOS COSTES

Desde el IDIS recuerda que si desapareciera el modelo de mutualidades, el Régimen General de la Seguridad Social se incrementaría en varios millones de personas con el consiguiente riesgo de colapso del sistema general. "También aumentarían las listas de espera y que los costes para el gobierno serían mucho más altos, debido a que habría que añadir los costes de las personas que estaban cubiertas por la cobertura privada", añade Mayero.

Además, pondría en riesgo la viabilidad de subsistencia de un importante número de hospitales y clínicas privadas, lo que afectaría a más de 45.000 profesionales, aparte de que "acrecentaría el problema de sostenibilidad del sistema público y se rompería el equilibrio entre el sistema público y privado para atender las necesidades de los usuarios en multitud de provincias y municipios donde los funcionarios soportan la sanidad privada".

Sin duda, "si el modelo no se financia correctamente el SNS se verá perjudicado", explica el presidente del IDIS, quien reitera que "el modelo de mutualismo descarga enormemente al sistema público y la inexistencia de este modelo provocaría la sobrecarga de aquel, que ya de por sí está desbordado".