Actualizado 09/07/2013 11:07:22 +00:00 CET

Desarrollan un método para detectar problemas en el llenado del corazón

Electrocardiograma
UNED

MADRID, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de científicos internacionales con participación española han logrado desarrollar un método para adentrarse en el bombeo del corazón y detectar problemas en la fase de llenado, que se conoce como diástole, que pueden dar lugar a edemas y neumonías complicadas de tratar.

Según publica en su último número la revista 'Journal of Applied Physiology', gracias a este hallazgo han observado que cuando parte de la sangre no es bombeada se acumula en la aurícula y los pulmones.

Esta disfunción es problemática puesto que, allí donde se acumula la sangre, la presión sanguínea aumenta y en los pulmones se forma un edema que reduce la cantidad de oxígeno que se intercambia en los alveolos. Además, la situación se puede complicar y originar infecciones pulmonares como neumonías.

"Para evitar los daños que produce esta disfunción, hay que detectarla cuanto antes y esto es particularmente difícil", explica Mar Desco, doctora en Medicina y Cirugía del grupo de investigación en Física Médica de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y una de las investigadoras del estudio.

En concreto, los investigadores han medido la relajación activa y las propiedades elásticas pasivas del tejido muscular del corazón, el miocardio. "La forma de calcular estas propiedades es considerar que la relajación muscular se produce al inicio de la diástole, mientras que la restauración elástica se produce al final", añade Daniel Rodríguez-Pérez, físico del mismo grupo de investigación de la UNED y otro de los autores del estudio.

El método desarrollado por los científicos permite usar todos los datos generados para determinar, de forma simultánea, los parámetros que caracterizan a ambos momentos.

Esto tiene dos ventajas fundamentales, según apuntan, puesto que al usar más datos se reduce el error y, al tener en cuenta la transición entre una fase y otra, se pueden estudiar aquellos casos en los que una de ellas dura más de lo normal, debido a una disfunción.

"Por primera vez hemos podido distinguir las propiedades activas de relajación --inicio de la diástole-- de las propiedades elásticas de restauración --final de la diástole--, y ver cómo afectan al llenado del ventrículo, que es fundamental para el bombeo eficiente de la sangre al cuerpo", resume Desco.

PRUEBAS EN ANIMALES Y HUMANOS

Para conseguir estos datos, los investigadores utilizaron un modelo animal con 26 ejemplares. Los animales fueron cateterizados, que es la técnica utilizada en humanos cuando hay que hacer medidas precisas dentro del corazón, sin recurrir a la cirugía.

"Los catéteres que se emplearon son especiales, de alta fidelidad, que permiten determinar simultáneamente el volumen de sangre que les rodea y la presión, haciendo miles de medidas por segundo", afirma José Carlos Antoranz, director del grupo de investigación de la UNED y otro de los autores del estudio.

Además, se emplearon datos reales de pacientes que iban a ser intervenidos en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid) y que expresaron su consentimiento para que sus cifras permitieran completar la investigación.

"Estamos viendo algo que antes no se veía, o que se veía pero afectado por muchos errores potenciales", recalca Javier Bermejo, jefe de Sección de Cardiología no Invasiva del Hospital Gregorio Marañón y autor principal de la investigación, convencido de que estos nuevos datos ayudarán a los médicos a tratar con mayor precisión las disfunciones cardíacas que causan patologías.