Denuncian la muerte de un bebé por no haber recibido la atención adecuada para una dolencia de corazón

Actualizado 01/02/2009 12:24:40 CET

MADRID, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Asociación del Defensor del Paciente ha remitido al Fiscal Jefe de Madrid, Manuel Moix, la historia de una pareja de padres que han perdido a su hijo, de menos de dos meses, por no haber recibido la atención adecuada para una dolencia de corazón.

Según el escrito remitido por los padres, el pequeño Christian nació con 2,7 kilos y 49 centímetros, tras un parto normal el 1 de diciembre, aunque con un "soplo sistólico", para el cual les dieron cita para el 4 de marzo, tres meses después.

Por su parte, el centro de salud de Valdemoro de la calle Parla también les aplazó a los 23 días, por saturación del servicio, la primera revisión pediátrica, que debe realizarse a los 15 días. Sin embargo, antes de esperar a la citación, tuvieron que llevar al niño a la consulta por tener un ojo hinchado y sufrir lloros frecuentes.

La pediatra "me dijo enfadada que no era urgente; que le masajeara la nariz y que tendría cólicos", relata la madre, Miriam, en un escrito. "En su primera revisión, el 7 de enero, la doctora sólo le pesó y midió (...) Le comenté que el niño respiraba muy fuerte y que tenía siempre los pies y las manos frías, a pesar de llevarle con manoplas y dos pares de patucos. Me mostró indiferencia", añade.

Una semana después el niño sigue empeorando, tiene cólicos y no engorda, por lo que vuelven a llevarle a la pediatra. "Me dijo que cómo iba a estar malo, con el buen color de piel que tenía y que como éramos padres primerizos, nos preocupábamos demasiado", recuerda Miriam, que se llevó de nuevo a casa a su bebé con la única consigna de que a la siguiente semana, si no engordada, le darían una ayuda de alimento.

Ese mismo día, y ante un nuevo episodio de vómitos, le llevaron al Hospital Infanta Elena, desde donde, tras varias pruebas, fue remitido al Hospital 12 de Octubre. Allí fue ingresado y diagnosticado, al detectarse un estrechamiento en el arco de la aorta. Tras dos operaciones y varios episodios de parada cardiaca, el niño muere finalmente con un mes y 28 días.

"No se pueden imaginar la impotencia que se siente, y sentiremos siempre, al oír la noticia de que nuestro bebé había fallecido porque una pediatra no quiso auscultarle ni hacernos caso cuando le insistíamos en que nuestro hijo no estaba bien", recoge la misiva. "Los médicos y cirujanos nos dijeron que, quince días antes, el niño sólo hubiera tenido que soportar una sencilla operación", lamenta.

Por todo ello, la asociación reclama al fiscal de Madrid la apertura de una investigación que aclare si ha habido "mala praxis" por parte de los médicos que atendieron al pequeño en sus primeras semanas de vida.