Imagen del cartel de la FADSP en el marco del Día Mundial de la Salud. - FADSP
MADRID 7 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha reivindicado que la salud es un derecho fundamental y no una mercancía, por lo que debe garantizarse desde el ámbito público.
En este sentido, ha subrayado la necesidad de una financiación suficiente, una planificación adecuada y la aplicación de criterios basados en la evidencia científica y en las necesidades reales de la población, frente a la rentabilidad económica.
En el marco del Día Mundial de la Salud, la FADSP ha asegurado que defender la sanidad pública es una cuestión democrática. "Tiene que ver con el tipo de sociedad en la que queremos vivir, con la igualdad de oportunidades y con la cohesión social. Tiene que ver, en definitiva, con la dignidad de las personas", ha añadido.
"En un momento como el actual, atravesado por la creciente desigualdad, la crisis climática, los conflictos armados y la desinformación, la defensa de la salud exige más que nunca una apuesta clara por la paz, por la ciencia y por los servicios públicos. Todo lo demás es, en el fondo, secundario", ha manifestado la Federación.
En este contexto, la organización ha indicado que no puede hablarse seriamente de salud en un mundo atravesado por guerras, conflictos armados, bloqueos y violencia. "Allí donde se comenten estas atrocidades desaparecen los sistemas sanitarios, se destruyen hospitales, se interrumpen los tratamientos y se condena a millones de personas a la enfermedad, al sufrimiento y a la muerte. Pero incluso más allá de sus efectos inmediatos, se deterioran las condiciones de vida durante generaciones", ha apuntado.
Asimismo, considera que tampoco puede hablarse de salud sin ciencia. En este punto, ha explicado que el conocimiento científico ha permitido avances decisivos en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades. "Sin embargo conviene no olvidar que la ciencia, por sí sola, no garantiza el derecho a la salud. Cuando se subordina a intereses económicos o se orienta prioritariamente al beneficio, sus resultados dejan de responder a las necesidades reales de la población", ha subrayado.
Por ello, considera que la ciencia necesita políticas públicas, financiación suficiente y estructuras que permitan que "sus beneficios lleguen a todas las personas y no solo a quienes pueden pagarlos".