Actualizado 25/06/2020 10:40:30 +00:00 CET

Un juzgado de Huesca condena a las administraciones aragonesas a dotar a los sanitarios de EPIs adecuados

Señala que el personal sanitario ha desarrollado su trabajo con un riesgo grave para la salud, por su exposición al COVID-19

HUESCA, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Una nueva sentencia, dictada esta vez por el magistrado del Juzgado de lo Social de Huesca, Eduardo Bernués, ha condenado al Servicio Aragonés de Salud (SAS), al Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), y a la Diputación General de Aragón (DGA) a proporcionar a los empleados públicos sanitarios del Grupo "A" los equipos de protección individual (EPIs) adecuados ante los riesgos de exposición al virus SARS-CoV-2 y ante el riesgo de contagio o infección del Covid-19.

El magistrado ha especificado en su sentencia que en cumplimiento de lo previsto en la legislación de prevención de riesgos laborales, en el momento en que las administraciones dispongan de los EPIs, y en función del grado de exposición al riesgo, estos equipos de protección han de proporcionarse a todos los centros sanitarios, unidades sanitarias, centros socio-sanitarios o sociales, públicos, concertados y privados intervenidos, dirigidos o coordinados, de la provincia de Huesca.

La resolución ha estimado la demanda presentada por el sindicato de sanitarios FASAMET contra las administraciones y, apoyándose
en la vasta jurisprudencia existente, fundamenta su decisión en las
obligaciones que los empleadores tienen en materia de prevención y
protección de los riesgos laborales subrayando que "la seguridad en el trabajo es un derecho esencial".

Ha considerado que "era absolutamente necesario adoptar las medidas preventivas más exigentes, en un ámbito de protección de la salud pública, no sólo por el riesgo de que el personal sanitario se viera afectado por el virus sino por la propia incidencia en la propagación que tiene el que, el colectivo más expuesto por su profesión, no tuviera los medios necesarios para prevenir el contagio".

En este sentido señala que la Unión Europea, en las distintas directivas dictadas, hace referencia a las medidas que se han
de promover para mejorar la seguridad y la salud de los trabajadores y que la Constitución Española obliga a los poderes públicos a velar por la seguridad e higiene en el trabajo.

El magistrado ha reconocido que "es un hecho notorio" que ha existido una situación de desabastecimiento de equipos y medios de protección para el personal sanitario en febrero y marzo, pero ha apuntado también que "desde finales de enero se puso de manifiesto que nos encontrábamos en un contexto de emergencia sanitaria internacional" y que a principios de febrero la OMS avisó para que se adquirieran equipos de protección personal para sanitarios, "lo que en el ámbito que nos encontramos, por cuestiones de salud pública, determinaba la obligación del empleador de situarse en una situación de prevención".

"En definitiva --ha señalado--, lo cierto es que no se actuó con la toda la diligencia exigible por el empleador para la
protección de los trabajadores sanitarios".

Respecto a la vulneración de derechos fundamentales ha indicado en la sentencia que "el personal sanitario ha desarrollado su trabajo bajo la existencia de un riesgo grave para la salud, por su exposición al agente biológico Covid-19, propiciado por la escasez de EPIS".

Ha agregado lo siguiente: "Dicho riesgo se ha materializado en un alto índice contagios entre el personal sanitario, con mayor incidencia que el resto de la población. Ante esta constatación, atendiendo al riesgo y el resultado provocado por el incumplimiento de las partes demandadas, debo entender que ha existido lesión del derecho a la integridad física, íntimamente vinculado al derecho a la salud en los términos expuestos en la Jurisprudencia constitucional".

INCUMPLIMIENTO DE OBLIGACIONES

En el fallo de la sentencia, declara el magistrado que las Administraciones empleadoras demandadas han incumplido sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales por no suministrar los equipos de protección individual al personal sanitario, en concreto, los funcionarios, personal estatutario y personal laboral, del Grupo de clasificación A, Subgrupos A1 y
A2 (ámbito de representación del actor) de la provincia de Huesca. Dicho incumplimiento supone vulneración del derecho fundamental a la integridad física.

Ha condenado a las Administraciones empleadoras demandadas al restablecimiento de los derechos vulnerados, y a proporcionar a los empleados públicos sanitarios del Grupo de clasificación A, en todos los centros sanitarios, unidades sanitarias, centros socio-sanitarios o sociales, públicos, concertados y privados intervenidos, dirigidos o coordinados, de la provincia de Huesca, los equipos de protección individual adecuados por riesgos de exposición ante el agente biológico virus SARS-CoV-2 y el riesgo de contagio o infección desarrollando la enfermedad Covid-19, en el momento que disponga de ellos y en función del grado de exposición al riesgo, en cumplimiento
de lo previsto en la legislación de prevención de riesgos laborales.

Contra esta sentencia se puede interponer recurso de suplicación ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de
Aragón (TSJA) dentro de los cinco días hábiles siguientes a la comunicación de la sentencia.

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