Actualizado 20/05/2013 12:22:32 +00:00 CET

La crioterapia puede "calmar" los cambios fisiológicos que experimenta el cuerpo femenino durante la menopausia

Imagen de una mujer en una criosauna de Cryosalud
CRYOSALUD

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

La crioterapia puede "calmar" los cambios fisiológicos que experimenta el cuerpo femenino durante la menopausia, por lo que se convierte en "un nuevo aliado" en el objetivo de paliar estos trastornos, según señalan los expertos de Cryosalud.

En concreto, destacan los beneficios de la criosauna que, debido al nitrógeno helado, expone al metabolismo hasta los entre menos 110 grados centígrados y los menos 190 110 grados centígrados "durante un periodo de tiempo de entre uno y tres minutos. Con ello, "se mejora el control del sistema de tensión arterial y el tono muscular", explican.

A juicio de los especialistas, los cambios fisiológicos "afloran el sentimiento emocional de la mujer, que se enfrenta a un periodo de variaciones y nuevos hábitos", exponen. Por ello, se busca calmar estos efectos, algo que se intenta con "cuidados, tratamientos, dietas saludables y ejercicio", afirman.

Una de las repercusiones del periodo menopáusico es la alteración natural del sistema metabólico que se sufre debido al fin del ciclo menstrual, lo que provoca "un cambio genérico hormonal". Además, se observan síntomas como "sofocos, ansiedad, alteraciones del rendimiento físico, intelectual, y en la disciplina alimentaria, retención de líquidos, aumento de peso, dolores corporales y descenso de la libido sexual", señalan.

Ante todo ello, la crioterapia en cabina "actúa como un regenerador celular, mitigando así el efecto de los sofocos", indican. Además, representa "una enorme descarga de endorfinas", lo que produce una sensación de bienestar "mejorando la líbido, la capacidad intelectual y las capacidades físicas", añaden.

Otra de sus bondades es la actividad como quemagrasa "mediante el impulso de la microcirculación", a lo que se une la reducción de problemas de celulitis y el refuerzo de la turgencia cutánea aumentando la oxigenación y la nutrición de la piel, continúan. La suma de ello supone "la eliminación de líquidos y el rejuvenecimiento general del cuerpo", concluyen.