El consumo moderado de cerveza disminuye los factores de riesgo de enfermedades neurodegenerativas, según un estudio

Actualizado 06/11/2007 21:10:03 CET

ZARAGOZA, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

El consumo moderado de cerveza contribuye a disminuir factores de riesgo de enfermedades neurodegenerativas, como es el caso del alzheimer, al reducir la absorción de aluminio, uno de los elementos pro oxidantes que causa estas afecciones.

Ésta es una de las conclusiones del estudio 'Posible efecto protector del silicio contenido en la cerveza en las enfermedades neurodegenerativas', que abre la monografía 'Cerveza: nutrición, salud y cultura' y que ha sido editado por el Centro de Información Cerveza y Salud (CICS).

El citado estudio ha sido presentado hoy a los medios de comunicación en la sede del Colegio Oficial de Médicos de Zaragoza por sus autoras, las doctoras María José González e Isabel Meseguer, ambas pertenecientes al Departamento de Nutrición, Bromatología y Toxicología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Alcalá de Henares.

Como se indica en el título del estudio, el silicio contenido en la cerveza influye positivamente en la reducción de factores de riesgo para contraer alzheimer. El silicio produce una interacción con otro elemento, el aluminio, formando un complejo químico que impide que el organismo absorba ese aluminio.

"El aluminio es un elemento que ejerce efectos oxidativos en el cuerpo humano", señaló Meseguer, quien también explicó que "muchas de las enfermedades que están asociadas con los procesos del envejecimiento están vinculadas a procesos oxidativos, entre ellas la enfermedad de alzheimer, que es la más frecuente dentro de las enfermedades neurodegenerativas".

Este estudio tiene su base en otro anterior del doctor Jonathan Powell, del Elsie Widdowson Laboratory de Cambridge, en el que confirmó que "la cerveza es un alimento portador de silicio, y además éste es un silicio aprovechable por el cuerpo", según señaló María José González.

"No hay tantos alimentos que contengan silicio --añadió Meseguer--" y por eso "para encontrarlo tenemos que irnos a la rama de los elementos cereales", y a aquellos "que se consumen en sus formas integrales", ya que se encuentra en la parte externa de los granos cereales. La cerveza, al macerar los granos enteros, traslada en su proceso de elaboración una gran cantidad de silicio.

De esta manera, las doctoras centraban su hipótesis en dos pilares. El primero es que la cerveza es un alimento portador de silicio bio disponible o aprovechable por el organismo. Mientras que el segundo pilar es que este silicio contribuye a disminuir la incidencia del aluminio en el cuerpo.

El aluminio es el tercer elemento más abundante en la corteza terrestre y un elemento, además, que estamos consumiendo constantemente. "La mayor ingesta de aluminio se realiza por medio del agua, ya que el agua que bebemos tiene aluminio en mayor o menor medida", señaló Meseguer, quien añadió que incluso se utiliza este mineral en procesos de depuración gracias a su capacidad para arrastrar elementos nocivos.

TRABAJO CON RATONES

Para comprobar esa hipótesis las doctoras trabajaron en el laboratorio con ratones a los que sometieron a diversos experimentos. Concretamente, tomaron a un grupo de ratones, criados para la experimentación, que tenían todos unas condiciones iniciales similares, y los intoxicaron con cantidades controladas de aluminio.

Estos animales, separados en grupos, recibieron posteriormente diferentes tratamientos. A unos se les dio cerveza y a otros no. Dentro del grupo a los que se les administró cerveza se hizo con diferentes tipos de cerveza (con alcohol y sin alcohol) y también en diferentes dosis.

Así, se administró a unos grupos de animales el equivalente a una dosis moderada baja, que en el ser humano supondría aproximadamente medio litro de cerveza al día, mientras que a otros, el equivalente a una dosis moderada alta, un litro de cerveza para un hombre adulto.

Los resultados del experimento demostraron que los que habían consumido cerveza habían eliminado gran parte del aluminio con el que habían sido intoxicados, no así el otro grupo. Dentro de las baterías de ratones que habían sido sometidos a ingesta, todos los grupos ofrecieron resultados importantes de absorción de aluminio, aunque en mayor grado el grupo que fue sometido a dosis moderada alta de cerveza con alcohol, según explicó la doctora Meseguer.

Esto se debe a que "la cerveza con alcohol es la que contiene cantidades más importantes de silicio; este elemento había ejercido un efecto bloqueante con el aluminio que impedía que el agente tóxico afectara al cerebro ya que se expulsaba previamente por vía fecal", indicó la doctora.

Esta menor incidencia también pudieron comprobarla extrayendo tejido cerebral de los ratones y estudiando las manifestaciones que presentaban los ratones que habían sido sometidos a diferentes condiciones, observando un menor afección del aluminio en los cerebros en el mismo grupo.

MONOGRAFÍA SOBRE LOS USOS DE LA CERVEZA

En la monografía se presentan más estudios recogidos en el 'II Simposio Internacional de la Cerveza. Simposio multidisciplinar', en el que trataron temas tan dispares como la presencia de la cerveza en la cultura mediterránea, sus efectos nutritivos y su incidencia en la salud.

La monografía recoge el informe del doctor Powell, que señala también los efectos positivos del consumo moderado de esta bebida para las prevenciones oseas, también a causa de la presencia de silicio.

Otros dos estudios señalan el efecto beneficioso de las bebidas fermentadas para la prevención de enfermedades cardiovasculares, y la influencia, gracias al lúpulo, en la prevención de procesos cancerosos. Estos dos estudios han sido elaborados por los doctores Ramón Estruch y Norbert Frank, respectivamente.