Consiguen tomates modificados con antioxidantes para incorporar a la dieta de enfermos de cáncer

Actualizado 27/10/2008 21:29:27 CET
- EP

Investigadores británicos consiguen aumentar la vida de ratones con tumores al insertar los genes de una flor en la tomatera

LONDRES, 27 Oct. (OTR/PRESS) -

Nuevos tomates modificados genéticamente con antioxidantes por investigadores del Centro John Innes en Norwich (Gran Bretaña), junto con centros europeos del proyecto FLORA, podrían aumentar la esperanza de vida de los enfermos con cáncer. Estos investigadores ya han conseguido que los tomates a los que se les ha insertado dos genes de la flor dragoniana alarguen la vida de ratones cancerosos.

Este estudio, publicado en la revista 'Nature Biotechnology' y recogido por otr/press, supone un verdadero paso adelante en el estudio sobre los antioxidantes, considerados una herramienta útil para la prevención de un gran número de enfermedades, desde cardiovasculares hasta determinados tipos de cáncer. El problema es que la dieta que siguen la mayoría de las personas en el mundo occidental no parece suficiente para garantizar una adecuada ingesta de esta sustancia, presente en muchas frutas y verduras.

Para solucionar este problema y obtener frutas particularmente ricas en antocianinas (un importante antioxidante), los investigadores del Centro John Innes, coordinados por Cathie Martin, tomaron dos genes implicados en la coloración roja de los pétalos de la flor dragoniana y los introdujeron en los tomates.

La importancia de dichos genes reside en su relación con la antocianina, el pigmento responsable de que el tomate tenga ese color rojizo y con capacidades antioxidantes y anticancerígenas. Tras esta modificación genética, los tomates adquirieron un intenso color púrpura al haber aumentado el contenido de esa sustancia en su interior.

RATONES MÁS LONGEVOS

Posteriormente, los científicos dividieron en dos grupos a ratones que carecían del gen p53 (gen clave para el desarrollo de tumores). Al primero le alimentaron con polvo de tomates sin modificar mientras que al segundo grupo se le suministró polvo de tomates morados. Los ratones de este segundo grupo experimentaron un aumento significativo de su vida útil y por lo tanto, se volvieron más longevos. Estos ratones alimentados con tomates modificados tuvieron una vida media de 182 días en comparación con los 142 días de vida registrados en los ratones alimentados con una dieta estándar.

Pese a estos prometedores resultados, los investigadores prefieren ser cautelosos. "Se trata de una prueba piloto, un estudio preliminar. Aunque la vida de los ratones ha aumentado significativamene, es probable que no todo pueda ser explicado únicamente por los antioxidantes", explica Giorgio Marco, investigador del Instituto de Oncología de la Unión Europea, que siguió la fase experimental en ratones. "Además en este estudio no hemos tenido en cuenta cualquier posible toxicidad, por lo que todavía estamos lejos de considerar su uso en humanos", adelanta.

Pero los investigadores de FLORA (organismo que busca como incrementar el consumo de antioxidantes en la dieta) creen que puede ser el comienzo de algo. "Podemos obtener importantes efectos beneficiosos con simples cambios en nuestra dieta diaria", defiende Cathie Martin. "No se trata de píldoras o soplementos, sino simplemente de alimentos".

Por su parte, Martin, la científica coordinadora de la investigación, se muestra cauta y asegura que es muy pronto para afirmar si las antocianinas puede ayudar a prevenir el cáncer. La siguiente fase de la investigación comprobará su eficacia en humanos.