El CISNS aprueba una nueva estrategia de Cuidados Paliativos que amplía el enfoque más allá de la fase terminal

Archivo - Imagen de recurso de una persona recibiendo cuidados paliativos.
Archivo - Imagen de recurso de una persona recibiendo cuidados paliativos. - LPETTET/ISTOCK - Archivo
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Publicado: jueves, 9 abril 2026 14:56

MADRID 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) ha aprobado este jueves el documento 2026-2030 para el desarrollo de la Estrategia de Cuidados Paliativos, un plan que, según ha informado el Ministerio de Sanidad, amplía el enfoque y sitúa el sufrimiento del paciente como criterio central de atención, más allá de la fase terminal.

Tras veinticinco años desde el primer Plan Nacional, Sanidad subraya que la nueva estrategia refuerza el acceso a estos cuidados como un derecho del individuo, independientemente de su patología o lugar de residencia. Además, estos cuidados ya no se limitan a pacientes en situación terminal con un pronóstico inferior a seis meses, sino que se centran en el sufrimiento causado por la enfermedad como activador principal de la atención.

El Ministerio resalta que este nuevo modelo asistencial responde a una realidad epidemiológica "ineludible", ya que se estima que el 75 por ciento de los fallecimientos en España se producen actualmente a consecuencia de enfermedades crónicas que generan necesidades paliativas.

El documento destaca que, mientras el cáncer representa un 25 por ciento de estas muertes, las enfermedades no oncológicas -como las demencias, las insuficiencias de órgano o la fragilidad avanzada- suponen ya el 50 por ciento, lo que establece una proporción de dos casos no oncológicos por cada caso de cáncer.

El departamento que dirige Mónica García indica que esta tendencia se ve impulsada por el progresivo envejecimiento de la población, que ha elevado la prevalencia de personas adultas con necesidades paliativas a niveles de entre el 1,4 por ciento y el 1,6 por ciento de la población general. En este escenario, el grupo más numeroso de pacientes ya no es el oncológico, sino el compuesto por personas con multimorbilidad y fragilidad avanzada, quienes a menudo enfrentan procesos de deterioro más largos y oscilantes que requieren un soporte integral mucho antes de la fase final de la vida.

POBLACIÓN INFANTIL Y ADOLESCENTE

La nueva estrategia pone un foco especial en la población infantil y adolescente, cuya prevalencia en España se estima en 65 por cada 10.000 niños. Así, incluye atención perinatal, a través de una cobertura paliativa desde la etapa prenatal y el diagnóstico de condiciones incompatibles con la vida extrauterina.

Además, la nueva estrategia garantiza una transición no precipitada hacia los recursos de adultos para jóvenes de entre 19 y 24 años, evitando la ruptura del vínculo terapéutico en momentos críticos. El documento también se compromente a garantizar el acceso a la educación mediante aulas hospitalarias y apoyo domiciliario, permitiendo que el niño mantenga sus relaciones sociales.

Asimismo, para evitar ingresos innecesarios en urgencias, la estrategia propone una atención continuada las 24 horas, los 365 días del año. Esto se apoyará en servicios de atención telefónica experta y el uso de la telemedicina, especialmente vital en zonas rurales con gran dispersión geográfica.

También se establece la figura del profesional de enlace o enfermera gestora de casos como pieza fundamental para coordinar el tránsito del paciente entre el hospital y el domicilio, asegurando que el plan de cuidados personalizado sea conocido por todos los niveles asistenciales.

ABORDA LOS DETERMINANTES SOCIALES

La estrategia también aborda los determinantes sociales de la salud. Se reconoce la necesidad de combatir el sesgo de género en la evaluación del dolor -donde las mujeres a menudo deben declarar niveles de dolor más altos para ser registradas- y de visibilizar la carga emocional de las mujeres como cuidadoras informales. También se lucha contra el edadismo, asegurando que las personas mayores en residencias reciban una atención de calidad similar a la del entorno hospitalario.

Finalmente, el Ministerio apuesta por el modelo de 'Comunidades Compasivas', que empodera a la sociedad civil (vecinos, amigos y voluntarios) para que se involucren en el acompañamiento y los cuidados al final de la vida, normalizando la muerte como parte del ciclo vital.

El documento 2026-2030 para el desarrollo de la Estrategia de Cuidados Paliativos ha sido fruto de un proceso colaborativo entre el Comité Institucional (Comunidades Autónomas) y un Comité Técnico de expertos, sociedades científicas y asociaciones de pacientes.

Con todo ello, el Ministerio asegura que el objetivo último es que "cada persona en España pueda afrontar el final de la vida con dignidad, soporte psicosocial y un alivio efectivo del sufrimiento garantizando una atención segura y de calidad".

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